Memoria anual de la Síndica

Un motorista «temerario» a 10 km/h y unas vaquillas solo para mujeres

Agentes de la Policía Local multan a un motorista ajeno a la información./RAFA GUTIÉRREZ
Agentes de la Policía Local multan a un motorista ajeno a la información. / RAFA GUTIÉRREZ

Las rigurosas multas de tráfico, la «ridiculización» de género y los desencuentros vecinales destacan en la memoria de la Defensora vecinal de Vitoria

Iñigo Crespo
IÑIGO CRESPO

La carpeta de la Síndica puede convertirse en la última esperanza de muchos ciudadanos con problemas fuera de lo común, que escapan de la mastodóntica burocracia del Ayuntamiento y que derivan en ocasiones en situaciones rocambolescas. No hay como hojear la memoria anual de Leire Zugazua, a la que ha tenido acceso EL CORREO, para comprender la singularidad de los 300 casos que ha tratado la defensora vecinal, que muchas veces actúa como única vía de control y hasta de Pepito Grillo del Consistorio.

Un radar defectuoso

La autocaravana fantasma 'cazada' a más de 80 km/h

El conductor de una autocaravana no podía salir de su asombro cuando le hicieron llegar una multa por circular a 81 km/h en la calle Zaramaga. Y más cuando tenía comprobado que su vehículo era incapaz de alcanzar esa velocidad hasta el tercer kilómetro de la autovía. La oficina de Zugazua se puso en contacto con el departamento de Seguridad Ciudadana y, tras varios meses de espera, la empresa instaladora reconoció que la infracción podía deberse a «un error en la medida del radar». El conductor recuperó el importe de la multa, superior a 100 euros, y los puntos retirados del carné.

Ridiculización de la mujer

De vaquillas para mujeres a vaquillas «para principiantes»

Minutos antes de que comenzaran las vaquillas del día de Santiago en 2017, algunos recortadores animaron a las mujeres a saltar al ruedo, a que aprovecharan el reducido tamaño del animal para disfrutar de la experiencia. La invitación reflejaba, de por sí, estereotipos machistas, como la «supuesta menor valentía y arrojo» y la «ridiculización» de las mujeres. La situación, sin embargo, se agravó cuando las participantes repararon en la talla de los terneros. Eran de «tamaño ínfimo». La Síndica procesó la queja, remitida por una ciudadana a través de Emakunde, y puso el caso en conocimiento del departamento de Cultura, que coincidía por completo en la postura de la defensora vecinal. Los organizadores, por su lado, mostraron una actitud razonable, y decidieron renombrar el evento como «vaquillas más pequeñas para principiantes».

Tráfico

Multado por «conducción temeraria» a 10 km/h

Bajo un calor asfixiante de 37 grados y a escasos metros de su casa, un motorista se topó con uno de los últimos semáforos en rojo. El conductor vio que junto a él había un bordillo rebajado, así que decidió aprovechar la sombra de los árboles para acceder a su domicilio por la sombra. Según él, a una velocidad inferior a los 10 km/h y sin peatones alrededor. Nada le hacía sospechar que se encontraría con una multa por «conducción temeraria». Es decir, debía pagar 500 euros y se quedaría sin seis puntos del carné. La versión del agente, sin embargo, señalaba que iba incluso más rápido de lo que permitían las normas de la calzada, que no se detuvo en ningún momento y que incluso le costó darle alcance. Zugazua desestimó la queja del motorista.

Mal estacionamiento

El aparcamiento para motos que apareció de la nada

Por muy difícil que resulte encontrar un hueco para aparcar, desentenderse del coche durante casi una semana tiene sus riesgos. Lo que nadie imaginaría es que ese lugar se convierta de la noche a la mañana en un aparcamiento para motos, y que la grúa municipal se lleve el vehículo por invadirlo. El conductor, no obstante, demostró con ayuda de la Síndica que las líneas del parking para motocicletas se habían pintado con el coche dentro, de modo que le devolvieron el importe de la multa y de la tasa de la grúa.

Error en el contador

Pagar el agua del vecino

Una vecina acudió a la Síndica al ver que la factura del agua se disparaba durante meses, y que AMVISA no apreciaba variación en el consumo. En el proceso de cambio de los contadores, sin embargo, un técnico se percató de que se le estaba cobrando por el contador de un vecino.