Mosel dejará en diciembre la calle Dato de Vitoria

El establecimiento de Mosel abandonará la calle Dato después de 26 años./Jesús Andrade
El establecimiento de Mosel abandonará la calle Dato después de 26 años. / Jesús Andrade

La firma de mobiliario e interiorismo se irá a Júndiz, a un complejo de 3.500 metros, y su céntrica tienda será 'absorbida' por el plan comercial de Uriarte

JUAN CARLOS BERDONCES y DAVID GONZÁLEZ

La nueva sede de Mosel, una de las referencias en interiorismo y mobiliario de Euskadi, ya cobra forma en Júndiz. Para el próximo mes de diciembre está previsto el traslado al polígono industrial de las instalaciones de esta firma creada en 1962. Será entonces cuando abandone su actual emplazamiento en Dato -lleva en esta calle los últimos 26 años- para duplicar el espacio de exposición en un recinto que no se limitará a ser una tienda de muebles sino que se convertirá en un centro de diseño y también de fabricación.

El local que quedará libre en la céntrica vía pasará a formar parte del proyecto que lidera el empresario Juan María Uriarte a través de la sociedad Urteim para crear una zona comercial en la manzana de Dato con Fueros, General Álava y San Prudencio. Con lo que su operación incorporará ya a efectos prácticos una de las últimas grandes lonjas que le faltaba. La actual tienda de Mosel comunica por su patio interior con otras propiedades que ya tiene Uriarte, que contempla en su plan comercial la creación de cinco grandes locales mediante la unión de espacios contiguos.

Con el cambio de ubicación del establecimiento «vamos a pasar de tener 400 metros de exposición a disponer de más de 1.000», explica a EL CORREO Diego Álvarez de Arcaya, máximo responsable de esta marca, refundada como Arkaia & Mosel para esta nueva aventura. El complejo de Júndiz tendrá 3.500 metros cuadrados y en el interior de las instalaciones los visitantes podrán pasear por un hayedo con árboles de hasta 14 metros de altura. «Queremos recrear un entorno natural. Estamos en Vitoria que es 'ciudad verde' y eso va a estar muy presente en nuestra nueva sede», añade el empresario.

Además de estos ejemplares de gran porte, también habrá media docena de abedules «y el suelo de las instalaciones intentaremos que sea lo más natural posible», incluso con helechos o flores silvestres, añade Álvarez de Arcaya. La inversión que van a hacer en Mosel rondará los 3,5 millones de euros y el traslado al mayor polígono industrial de Vitoria también conllevará la creación de puestos de trabajo. Ya cuenta con una plantilla que ronda las 40 personas entre la tienda de Dato, la de Diputación que seguirá abierta -con el nombre de La Oca, el germen del proyecto empresarial en un local que tras su rehabilitación en 1963 recibió el premio Olaguíbel de arquitectura- y el taller de fabricación que ahora está en Oreitiasolo y que también se mudará a Júndiz, en una fase posterior ya de cara a primeros del próximo año.

La compañía, que mantiene su local en la calle Diputación, ha invertido 3,5 millones en el nuevo pabellón en Júndiz

«Estamos buscando carpinteros, sobre todo gente joven con ganas de aprender porque nosotros estamos dispuestos a formarles», dice el propietario. En esta selección de personal también se han centrado en la contratación de diseñadores de interior.

La visita a Arkaia & Mosel «queremos que sea una experiencia para nuestros clientes», porque también podrán ver la 'bodega de madera' con tablones de nogal y roble, preferentemente, «con los que trabajamos para hacer los muebles». Un enorme pasillo comunicará la zona de exposición con la nave de producción y mostrará el proceso que va desde la elección del tronco a su transformación en mesa.

Al mercado internacional

Con la nueva sede en la calle Goikoberaza -la fachada da a la carretera N-102 de salida de Vitoria hacia Madrid-, la compañía aspira a incrementar «de manera considerable» sus ventas en el mercado internacional, que ahora son del 30% «pero queremos llegar al 80%», apunta Álvarez de Arcaya. También otro objetivo es «captar clientes de toda la zona norte de España y llegar hasta Madrid incluso».

A partir de la próxima semana comenzará a colocarse en la fachada un neón de ocho metros de alto por trece de ancho que ha sido ideado por el arquitecto italiano Pierluigi Cerri, «que se encarga también, por ejemplo, de diseñar logotipos para la firma de moda Prada» y que ya participó del diseño de la tienda de Mosel en la Gran Vía de Bilbao. También ese establecimiento, de más de 1.500 metros, será reformado.

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