«Menudo lío que han preparado con las obras del tranvía»

Bajada desde el puente de Las Trianas con el nuevo carril abierto en Fuente de la Salud, que lleva todo el tráfico hacia Nuestra Señora de Estíbaliz. /Jesús Andrade
Bajada desde el puente de Las Trianas con el nuevo carril abierto en Fuente de la Salud, que lleva todo el tráfico hacia Nuestra Señora de Estíbaliz. / Jesús Andrade

Los nuevos desvíos por las obras del tranvía en el cruce de Los Herrán con Florida sorprendieron a muchos conductores y generaron atascos

Salvador Arroyo
SALVADOR ARROYO

Sorpresa, desconcierto, malestar y resignación. Así evolucionaron las sensaciones de los cientos de conductores que pasadas las doce de la mañana se vieron redirigidos por agentes de la Policía Local, señales verticales, pivotes, decenas de delimitadores de carril cuando se adentraban en el entorno del cruce entre las calles Los Herrán y Florida. Comenzaba la nueva reordenación del tráfico a la que obliga el avance de las obras del tranvía hacia la universidad. Un plan alternativo para una zona con flujos altos de circulación que se va a mantener hasta diciembre. Y que va a requerir dosis de paciencia.

Cierto que los cortes se sucedieron de forma progresiva y ordenada. Pero eso no evitó situaciones que rozaron lo caótico. Por partes. A las 11.11 se apagaban los semáforos del cruce. Media hora más tarde se procedía a restringir la circulación entre Florida y Juan XXIII. Y a las 12.20 entraban en funcionamiento los desvíos hacia Nuestra Señora de Estíbaliz y el nuevo vial de unos 30 metros de longitud abierto en las inmediaciones de Fuente de la Salud. «¡Esto es un Cristo! Menudo lío que han preparado y no nos queda nada», se lamentaba Antonio.

Las retenciones que hasta ese momento habían sido leves por la gradualidad de las restricciones y el movimiento de camiones que transportaban material para las obras, comenzaron a hacerse más visibles. Con el primer corte en Florida algunos conductores ya habían exteriorizado su frustración con gestos de desagrado ante los agentes.

Alguno incluso se empeñaba en convencer al policía de que tenía que cruzar hacia Juan XXIII. Impasible el agente no dejaba de indicarle con el brazo la nueva dirección: bajar por Los Herrán. Era solo el primer avance de lo que sucedería después. Ese punto de Florida y el tramo más próximo a la misma intersección de la calle Los Herrán se quedaron como fondo de saco, con acceso único para residentes.

Mientras dos grandes excavadoras y otras palas de menor tamaño seguían trabajando en las inmediaciones del nuevo vial de Fuente de la Salud, a las 12.20 se daba aviso de retirar «los plásticos» que cubrían la señalización tanto de este desvío alternativo como de toda la zona. El pequeño vial 'arrancado' al parque comenzaba a canalizar el tráfico de bajada del puente de Las Trianas hacia Nuestra Señora de Estíbaliz. Un cuello de embudo. Colas in crescendo. Un solo carril para 'tragarse' el tránsito del viaducto, que hasta ese momento tenía tres carriles de entrada desde Adurza.

Reordenación

Y, en cadena, se acabó la tranquilidad para los residentes en el tramo de Nuestra Señora de Estíbaliz con Eduardo Velasco, que se incorpora a la reordenación como pasillo, entre otras opciones, para reingresar en Los Herrán o volver a Florida. «¡La cantidad de coches que van a pasar por aquí! Esto es una locura», planteaba Carlos. La zona, salpicada de casas bajas, unifamiliares, en la que apenas una hora antes se oía el sonido de los pájaros, se abría como un melón con tres carriles -se han tenido que eliminar todos los aparcamientos- para absorber cientos de vehículos.

«No sé qué van a tener que hacer ahora los repartidores... Menuda vuelta que van a tener que dar», criticaban desde un negocio de la zona. Uno de estos profesionales a punto estuvo de quedarse atrapado en medio de la vorágine. Descargaba ante las puertas de una frutería. «Rápido, rápido que necesitamos el carril», le apremió un agente urbano. María José Peña, que regenta un estanco situado frente a la 'zona cero' de las obras, el cruce entre Florida y Los Herrán, no dudaba en criticar «que tengamos que pasar por esto por un tranvía que es una inversión absurda y que al final nos va a destrozar el barrio. No lo van a usar ni los universitarios, que ya me lo ha dicho alguno».

Desde su establecimiento se veía claramente cómo la cola de vehículos crecía a eso de la una de la tarde en la bajada desde Las Trianas. Estíbaliz, hija de residentes en Florida, parecía más conforme: «Por lo que yo sé, se ha informado bien y además varias veces, con información en los portales» de los trabajos que se realizan, de los cortes de tráfico y de los cambios.

«Mis padres -continuó- estaban preocupados porque no sabían si iban a poder meter el coche en el garaje (del Iradier Arena) y parece ser que sí, que no va haber problema». El acceso a ese parking y al situado al lado (número 78 de Florida) se enfrentaron a la primera prueba de fuego pasada la una de la tarde. Entradas y salidas garantizadas.

El problema radicó en que algunos conductores provenientes de Adurza se despistaron y acabaron desviándose por la fuerza de la costumbre hacia el carril más pegado al recinto multiusos, el que ahora se ha reservado exclusivamente para la entrada en los garajes. «No, si yo lo que quiero es ir hacia allá, girar hacia Florida», informaba la conductora de un turismo a un trabajador. Tras su coche, siete más la habían seguido por el ramal erróneo. «Ya no se puede. Tiene que dar la vuelta». Giro en cadena de 180 grados y más caos.

Las claves

Nueva reordenación
Las vías alternativas por Estíbaliz y Eduardo Velasco se mantendrán hasta diciembre
Pequeño vial
Un tramo ganado al parque de Fuente de la Salud canaliza todo el tránsito de bajada desde Las Trianas

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