Mario Santos, «redactor estrella» de El Correo

Manolo Solo en un momento de la grabación en las oficinas de El Correo en Vitoria. / Igor Martín

El actor Manolo Solo encarna a un periodista en 'El silencio de la ciudad blanca' que rodó ayer en EL CORREO

RAMÓN ALBERTUS

«¿Sois periodistas entonces? ¿No sois figurantes de fuera?». El actor Manolo Solo (Algeciras, 1964) curioseaba ayer antes de comenzar a rodar una secuencia de la película de Daniel Calparsoro, 'El silencio de la ciudad blanca', en la redacción de EL CORREO.

El ganador del Goya a mejor actor secundario con 'Tarde para la ira' (2016) es uno de los protagonistas de la adaptación de la novela de Eva García Sáenz de Urturi en un reparto que comparte con Javier Rey (Unai, 'Kraken'), Belén Rueda (Estíbaliz) y Aura Garrido (Alba). En la ficción encarna al reportero Mario Santos, «mano derecha del director de El Correo Vitoriano» -sí, el parecido con nuestra cabecera es evidente- y uno de los hombres de confianza de 'Kraken', inspector de la Ertzaintza que lucha por aclarar una oleada de crímenes que asolan Vitoria. Es también un periodista de «pluma elegante y discreto» cuyo papel destacado en el thriller conocerán quienes hayan leído el superventas de la escritora vitoriana.

En la gran pantalla, este personaje, Mario Santos, está «más desarrollado» que en libro. Es la segunda vez que el intérprete andaluz se mete en la piel de un periodista. Ya encarnó a uno del semanario 'El caso' en la cinta 'La isla mínima', dirigida por Alberto Rodríguez con quien también ha trabajado en 'La peste', la serie más cara de la televisión española. «'La isla mínima' era un caso diferente porque era un tipo más amarillista frente al redactor estrella que se supone que es Mario Santos». El actor no desveló demasiados detalles acerca del personaje, como exige el guión. Lo que sí contó es que entre las referencias de estilo para afrontar este rodaje estaban 'El silencio de los corderos', como uno de los mejores thrillers del cine, y la serie 'True Detective' por su sentido policíaco.

Al igual que el director donostiarra Daniel Calparsoro, el actor leyó primero el guión y luego el libro. «La primera impresión fue 'qué suerte que me haya caído este personaje'», contaba Manolo Solo, que ayer se convirtió durante una hora y media en uno más en la redacción con quienes conversó y bromeó. También los redactores nos transformamos por un rato en figurantes en la producción de Atresmedia Cine y Rodar y Rodar que hasta mediados de septiembre se ha establecido en la capital alavesa. Entre los atractivos del filme se reivindica «el sabor local de Vitoria». «Es uno de los detalles que más me gusta. Que sea tan pegado a la tierra».

Ese aroma alavés hizo que la primera toma se grabara el 4 de agosto con la Bajada de Celedón. Al equipo no le queda otra que empaparse de las costumbres de la ciudad. «La había visto por Youtube. Pero no hay color a verlo en directo, sentir cómo ruge la marabunta y tiemblan los cimientos», dice Solo.