Llodio presentará de nuevo la rehabilitación de la residencia al Plan Foral de Obras y Servicios

La antigua residencia está la confluencia de la calle Landaluze y Arraño, vacía desde 2002/  SANDRA ESPINOSA
La antigua residencia está la confluencia de la calle Landaluze y Arraño, vacía desde 2002 / SANDRA ESPINOSA

El equipo de gobierno avanza que el Ayuntamiento dispone de 5,8 millones, suficientes para hacer esta obra y el antzoki

Marta Peciña
MARTA PECIÑA

El final de la legislatura estará salpicado en los ayuntamiento alaveses de la aprobación de los proyectos que se van a presentar al Plan Foral de Obras y Servicios para los años 2020 y 2021, cuya convocatoria hizo pública la Diputación hace unos días. En el caso de Llodio, será la rehabilitacion de la antigua residencia como casa de la música la que volverá a presentarse para recibir financiación. Será la segunda vez que lo haga, después de que Llodio renunciara a este proyecto en septiembre del año pasado. La explicación que dio entonces el equipo de gobierno de EH Bildu es que esta obra no se había incluido en el acuerdo de inversiones pactado por la Corporación para 2018. En cambio, despertó críticas del PNV porque la reforma estaba incluida en el pacto de gobierno firmado por ambas formaciones en 2016 y se dotó con fondos económicos en 2017 pero no se ejecutó entonces.

La reforma planea desde que en 2002 el edificio quedó vacío tras la construcción de un nuevo centro foral de personas mayores en Llodio. Anteriormente, se había planteado su reutilización como centro de salud mental, pero la idea no llegó a cuajar por los problemas estructurales que presentaba el edificio.

En 2015, el Ayuntamiento decidió incluir la rehabilitación en el Plan Foral de Obras y Servicios. La petición se formuló con un anteproyecto que cifraba la inversión en 2,2 millones. Tras una ardua discusión entre los servicios forales y municipales, la Diputación concedió 313.716 euros, una cantidad mínima teniendo en cuenta la inversión que precisa. Las razones tienen que ver con el tipo de obra, ya que el Plan Foral financia con los mayores porcentajes la renovación de infraestructuras básicas. Además, el proyecto no tuvo terminados los planos hasta el verano pasado. Aunque se solicitó una prórroga, las obras deberían haber terminado en junio de este año, pero ante la imposibilidad de cumplir los plazos, el Ayuntamiento decidió en septiembre renunciar a la obra.

Recursos suficientes

El portavoz del equipo de gobierno, Jon Ander Altube explicó que «en el próximo pleno daremos cuenta de la liquidación del presupuesto de 2018, que arroja un remanente de 5,8 millones de euros». Esos fondos, permitirán hacer frente al porcentaje que le corresponsa al Ayuntamiento por la rehabilitación, que rondará los dos millones de euros, si no hay otras aportaciones y se mantiene la financiación comprometida en 2016 por la Diputación.

El remanente disponible hace que el equipo de gobierno esté satisfecho de su gestión porque incluso podríamos asumir el pago «al contado del antzoki y proveerlo de todo lo que necesite», explicó Altube.