Llodio analiza el método para evitar los vertidos del matadero

Dos chicas pasan delante del matadero llodiano. /SANDRA ESPINOSA
Dos chicas pasan delante del matadero llodiano. / SANDRA ESPINOSA

Añibarro avanza que «tenemos que trabajar en un protocolo de actuación» para cuando hay animales sueltos por las calles

Marta Peciña
MARTA PECIÑA

A finales de este mes, el Ayuntamiento llodiano tendrá una partida de casi 150.000 euros, como adelantó ayer EL CORREO para mejoras en el sistema de depuración del matadero, que esta semana ha sido actualidad, tanto por el vertido de sangre al Nervión del jueves como por la novilla que escapó el martes y recorrió las calles de Llodio y Areta.

En lo que se refiere al sistema de depuración, el alcalde, Ander Añibarro, explicó ayer que se barajan dos alternativas, «un sistema de succión y otro de coagulación que nos permitiría retirar la sangre y tratarla como cualquier otro residuo del matadero». Añadió que en los vertidos no hay restos de vísceras, que se tratan como otros restos que se generan en el matadero. Lo que se puede apreciar en ocasiones en el río, son coágulos. Los vertidos periódicos que se producen en el matadero están ocasionados precisamente por las tareas de limpieza de la instalación.

Añibarro añadió que «no tenemos sanciones por parte de URA, ya que se trata de un vertido autorizado», aunque reconoció que se han recibido cartas de apercibimiento. Añadió que «llevamos poco tiempo», pero ya han visitado en varias ocasiones la instalación y ayer mismo tanto él como el responsable de obras, Joseba Amondo, lo hicieron de nuevo. El primer edil aseguró que «tenemos que redactar unos nuevos pliegos para adjudicar el servicio y estamos analizando los requisitos». Se baraja que sea el Ayuntamiento quien asuma las inversiones o que se incluyan en el contrato de gestión del matadero, el único en Álava.

Protocolo de seguridad

La visita no solo fue para revisar las instalaciones por el tema del vertido. También incluyó un visionado de las cámaras de seguridad para analizar lo ocurrido el martes cuando una novilla se escapó del matadero y recorrió varias calles. «Creemos que ha habido alguna negligencia», avanzó Añibarro, aunque no quiso señalar quién asumirá las responsabilidades que se derivarán de este incidente.

Al hilo de lo que ocurrió con la novilla, que pudo ser reducida cuatro horas después de salir del matadero, el alcalde explicó que «tenemos que trabajar en un protocolo de actuación». No es la primera vez que ocurre algo parecido en Llodio. Esta semana, los dardos somníferos se trajeron desde Vitoria, como en ocasiones anteriores, «pero tiene que haber un veterinario para poder dispararlos». E incluso, como ocurrió el martes, no resultaron efectivos, aunque fueron suficientes para capturarla. La intervención se realizó así a partir de que dejó de existir peligro para las personas y el tráfico, aunque el alcalde abogó por sacrificar al animal en el caso de que pudiera provocar daños. Felicitó a la Policía Municipal y a los ganaderos que acudieron voluntariamente.