El llodiano Pedro Ormazabal recoge la historia del baloncesto local en un libro

El autor, Pedro Ormazábal y Aitor Peña, de Vidrala, en la presentación del libro. /SANDRA ESPINOSA
El autor, Pedro Ormazábal y Aitor Peña, de Vidrala, en la presentación del libro. / SANDRA ESPINOSA

Marta Peciña
MARTA PECIÑA

La historia del baloncesto llodiano ya tiene libro, 'Recuerdos de una historia. Vidrala B.C-Llodio B.C.', que ayer presentó su autor, el histórico directivo del club, Pedro Ormazábal. Lo hizo en Vidrala por la vinculación que tuvo en su inicio esta disciplina con la empresa de vidrio, que financió los primeros equipos y arbitrajes. Entonces todavía no había canchas y solo se podía disponer de las canastas del colegio de Areta. A partir de ahí, Ormazábal desgrana sus recuerdos, que culminaron con las más de 400 fichas que logró el club fomentando el deporte entre las mujeres y escolares, que apenas tenían entonces otras alternativas. Por Llodio pasaron Querejeta y casi todas las formaciones del Baskonia, con jugadores internacionales para jugar en las 24 horas de baloncesto de Llodio.

El club tuvo uno de sus mayores sinsabores cuando después de una ardua lucha para que se construyera el polideportivo La Granja con canchas cubiertas, «ni siquiera nos invitaron a la inauguración ni nos preguntaron qué había pasado», explicó Ormazábal. Ni más ni menos, que tras los enormes esfuerzos realizados, «nos obligaban a hacernos socios del Instituto Municipal de Deportes y se nos restringía el uso de las canchas». Afortunadamente hoy, el club Sugarrak, mantiene viva la llama del baloncesto en Llodio con una enorme cantera.