El turismo sufre otro traspié en Álava

Turistas esperan en la recepción de un hotel de Vitoria. /AINHOA GORRIZ
Turistas esperan en la recepción de un hotel de Vitoria. / AINHOA GORRIZ

El territorio recibió en julio a 42.156 visitantes, un 8,3% menos que en 2018. El sector acusa un año irregular con sólo dos meses, febrero y abril, en positivo

María Rego
MARÍA REGO

Álava da de comer al turista en forma de pintxos y platos pero también de experiencias bajo las bóvedas de la catedral de Santa María, entre las eras del Valle Salado o por los viñedos que alfombran pueblos como Laguardia, Labastida o Elciego. El menú, sin embargo, supo a poco a quienes decidieron el pasado julio hacer la maleta pues hasta tierras alavesas llegaron 42.156 viajeros, un 8,3% menos en comparación con el mismo mes de 2018, según las estadísticas que maneja el Eustat. La caída, frente a la evolución positiva que disfrutaron Bizkaia y Gipuzkoa en ese periodo, se suma a un ejercicio irregular para el sector en el territorio, donde solo febrero y abril –con Semana Santa en su calendario– han dejado cifras para el optimismo con sendos aumentos en la entrada de visitantes.

En hoteles y restaurantes confían en que agosto, con las fiestas de La Blanca como uno de sus 'ganchos', mejoren los datos del turismo local tras este julio gris en sus cuentas. Llegaron menos viajeros nacionales (25.151, un 5,1% por debajo del registro de 2018) pero se produjo un paso atrás, sobre todo, en la entrada de extranjeros en Álava (17.005, -12,8%). La gran mayoría de quienes visitaron la provincia, casi siete de cada diez, durmieron en algún alojamiento de Vitoria, que se mantiene como el motor turístico del territorio a pesar del tirón de la comarca riojanoalavesa. Los huéspedes abonaron 79,3 euros de media, algo más de la mitad de lo que hubieran pagado en Gipuzkoa.

Festival de Jazz

Entre los motivos que trajeron el pasado mes a los turistas hasta Álava aparece el Festival de Jazz de Vitoria, que del 15 al 20 de julio se movió al son de Jorge Drexler, Kamasi Washington u Omara Portuondo. Pero la presencia de estas estrellas sobre el escenario de Mendizorroza tampoco logró mejorar los resultados en los establecimientos hoteleros de la capital, donde se registraron 5.053 personas en esas fechas, un 4,2% menos que durante la celebración de la anterior edición del certamen. La ocupación de los alojamientos rondó, en esta ocasión, el 82,1%. El retroceso en la entrada de viajeros, eso sí, no sólo se dejó notar durante el evento vitoriano pues en Getxo y San Sebastián también se produjo una reducción del número de viajeros durante sus respectivas citas jazzísticas en julio.

No obstante, la última radiografía del turismo realizada por el Instituto Vasco de Estadística arroja también algunas lecturas positivas. Entre ellas, el incremento de la estancia media de los viajeros que se decantaron por Álava y que se quedaron aquí 1,96 días (y 82.620 pernoctaciones) frente a los 1,78 contabilizados en 2018. La barrera de las dos jornadas, uno de los retos a superar que han marcado las instituciones locales, se superó entre quienes se hospedaron en Vitoria (2,09).

El pasado mes dejó asimismo buenas noticias en los agroturismos y las casas rurales en forma de 3.270 personas alojadas, un 17,9% más que en julio del año anterior. De hecho, el territorio alavés fue el único de Euskadi que mejoró tanto en entrada de visitantes como de pernoctaciones (2,52 noches de estancia media) en este tipo de establecimientos.