Kutxabank vende por cerca de 1,5 millones la Casa de los Gobeo-Guevara en el Casco Medieval

La casona se encuentra en la esquina entre las calles Correría y Chiquita./Jesús Andrade
La casona se encuentra en la esquina entre las calles Correría y Chiquita. / Jesús Andrade

El edificio quedó vacío cuando el Museo de Arqueología se trasladó al Bibat. La operación se cerró en mayo y su calificación sólo permite que se dedique a usos culturales o religiosos

Ander Carazo
ANDER CARAZO

Más de dos años ha tardado Kutxabank en encontrar un comprador para la Casa de los Gobeo-Guevara, que en su día albergó el Museo de Arqueología, en la esquina entre las calles Correría y Chiquita. La entidad bancaria ha confirmado a EL CORREO que en mayo logró unos particulares se acercasen al precio que reclamaban, 1,5 millones de euros. Es una incógnita tanto su identidad como qué planes tienen previstos para este inmueble de 819 metros cuadrados que está calificado para usos culturales y religiosos. De momento, según ha podido saber EL CORREO, los dueños ni se han puesto en contacto con el Ayuntamiento de Vitoria para pedir licencias de obras o actividad ni han solicitado cambios urbanísticos para que se pueda utilizar en otros menesteres.

Kutxabank 'heredó' este palacio del Casco Medieval con la fusión de las tres cajas de ahorros vascas, ya que formaba parte del patrimonio de Caja Laboral que se lo tuvo arrendado a la Diputación entre 1966 y 2009. Esta casa armera fue construida entre finales del siglo XVI y principios del XVII.

Pero su señorío se quedó olvidado tras la densa vegetación de su jardín y las puertas cerradas de este palacio de planta trapezoidal. En 2017, la entidad bancaria lo puso en venta en una web porque reconocía que tenía «difícil venta» por la protección de patrimonio arquitectónico que no permite que se toque su estructura y por sus usos limitados a fines culturales o religiosos. El precio de la venta era de 1,5 millones de euros, eso sí, «negociables».

En todo caso, las instituciones públicas pierden ahora el control de qué se desarrollará en este punto de la 'almendra' medieval. Durante 40 años, la Diputación estuvo pagando algo más de 20.000 euros anuales y, además, se encargaba de todos los gastos de mantenimiento. En las Juntas Generales se reclamó al Gabinete de Ramiro González que negociase un nuevo acuerdo de arrendamiento, una iniciativa que no prosperó. «Todos los edificios que tengan valor estén bien conservados, independientemente de quién sea su titular», alegó entonces el diputado general.