Karmele Jaio, Becerro de Bengoa, Marcos Ana... Los poemas recitados por la Corporación

Karmele Jaio, Becerro de Bengoa, Marcos Ana... Los poemas recitados por la Corporación

E.C.

Gorka Urtaran (PNV)

Orain hilak ditugu, de Karmele Jaio

Orain hilak ditugu.

Hildako lagunak,

hildako ama edo aita.

Orain badakigu

zer egin behar den,

nora deitu,

zenbat balio duen

lore-koroa batek.

Orduan

hegan irteten ziren

marigorringoak

gure eskuetatik,

eta gure atzamarren artean

bizirik irauten zuen

sugandilaren buztanak.

Orain balkoiko geranioak hil zaizkigu,

eta zakarrontzira bota ditugu

loreontzi gorri eta guzti.

Orduan norbaitekin ginen,

norbaitentzat,

norbaitek gure izena esan

eta presente

erantzuten genuen.

Orain lagun batek deitu dizu,

inork deitzen ez dizunean,

laguntza eskatuz.

Bikote ohiak mehatxatu du

eta bakarrik dago

eta ez-zekien-zer-egin

eta ez-zekien-nori-deitu.

Orain bakarrik gaude.

Orain hilak ditugu lagun,

eta badakigu zer egin behar den.

Orduan ez genekien bizikletan ibiltzen.

Orain ere ez.

Leticia Comerón (PP)

Fragmento de 'Carta al Zadorra', de Ricardo Becerro de Bengoa

...En señal de garantía

de la merced que le diera,

dice al pueblo, que se agrupa

del gran templo ante las puertas,

que hacia los campos de Arriaga,

tiene la muralla enhiesta:

«Los fueros que el rey navarro

dio a su villa predilecta,

y que yo acepto y amplío,

para total dicha vuestra

durarán, mientras las aguas

del Zadorra, a la ribera

del Ebro corran: mi reino

responde de esta promesa«

Día hermoso de San Juan,

cuando tal dijo el rey, era;

y en su recuerdo ese día

los victorianos celebran...

Jorge Hinojal (Podemos)

Yo denuncio, de Marcos Ana

Yo no pido clemencia. Yo no pido

con un hilo de voz descolorida

perdón para la vida que me deben.

Odio la voz delgada que se postra

y el corazón que llora de rodillas

y esas frentes vertidas en el polvo,

hecha añicos la luz del pensamiento.

Yo no pido clemencia. Yo no junto

las manos temblorosas en un ruego.

Arden voces de orgullo en mi palabra

cuando exigen -sin llanto- que las puertas

de la venganza oscura se derriben

y a los hombres descuelguen de sus cruces.

Yo no pido clemencia. Yo denuncio

al dictador cadáver que gobierna

la vida de los hombres con un hacha

y ahora quiere dejar para escarmiento

mi cabeza cortada en una pica.

Yo no pido clemencia.

Doy banderas.

Paso de mano el golpeado

corazón de mi pueblo prisionero.

Ane Aristi (EH Bildu)

Mundua, de José Luis Otamendi

Gu munduarenak gara

baina mundua ez da gurea

gu euriarenak gara

jendearenak gara

baina mundua ez da gurea

munduak baditu bazterrak

maitatzeko eta desmaitatzeko

kale arte eta egunak

etxe jaso berriak zelai izoztuak

errepide argiztatuak gauean

munduarenak dira

nahiz munduan bizi

nahiz mundua gugan bizi aldi batez

mundua ez da gurea

denok gara munduarenak

batzuetan ematen du munduak baduela jabea

esaten dugu badela gure mundu bat

gurea ez delako defenditzen dugun mundua

gurea izan ez dadin defenditzen duguna

denbora eman zaigu bizilekua bilatzeko

baina ezin dugu ase bizitzeko denbora batekin

denborak abegi egiten digu

ontzia egiten diogu egokitu zaigun aldiari

gero sarritan kausa ederren izenean

mundua ehizatu lotu gure egin nahi izaten dugu

eta gauzak okertu egiten dira zeharo

mundua ez baita gurea

defenditu egiten ditugu

munduko eremu eta esparruak

jendeak izan ahal ditzan

nork bere denbora eta aukerak

sintaxi ulergarri bat

ibaiek ehuntzen dute itsasoa baina

hitzetan mamitzen da mundua

jendea eta gauzenganako begirune eske

gu munduan bizi gara

mundua gugan bizi da aldi batez

hesitu gabeko euria

giltzatu gabeko jendea...

gu mundu gara

baina mundua ez da gurea

Oscar Fernández (Irabazi)

'Sentado sobre los muertos', de Miguel Hernández

Sentado sobre los muertos

que se han callado en dos meses,

beso zapatos vacíos

y empuño rabiosamente

la mano del corazón

y el alma que lo sostiene.

Que mi voz suba a los montes

y baje a la tierra y truene,

eso pide mi garganta

desde ahora y desde siempre.

Acércate a mi clamor,

pueblo de mi misma leche,

árbol que con tus raíces

encarcelado me tienes,

que aquí estoy yo para amarte

y estoy para defenderte

con la sangre y con la boca

como dos fusiles fieles.

Si yo salí de la tierra,

si yo he nacido de un vientre

desdichado y con pobreza,

no fue sino para hacerme

ruiseñor de las desdichas,

eco de la mala suerte,

y cantar y repetir

a quien escucharme debe

cuanto a penas, cuanto a pobres,

cuanto a tierra se refiere.

Ayer amaneció el pueblo

desnudo y sin qué comer,

y el día de hoy amanece

justamente aborrascado

y sangriento justamente.

En su mano los fusiles

leones quieren volverse:

para acabar con las fieras

que lo han sido tantas veces.

Aunque le faltan las armas,

pueblo de cien mil poderes,

no desfallezcan tus huesos,

castiga a quien te malhiere

mientras que te queden puños,

uñas, saliva, y te queden

corazón, entrañas, tripas,

cosas de varón y dientes.

Bravo como el viento bravo,

leve como el aire leve,

asesina al que asesina,

aborrece al que aborrece

la paz de tu corazón

y el vientre de tus mujeres.

No te hieran por la espalda,

vive cara a cara y muere

con el pecho ante las balas,

ancho como las paredes.

Canto con la voz de luto,

pueblo de mí, por tus héroes:

tus ansias como las mías,

tus desventuras que tienen

del mismo metal el llanto,

las penas del mismo temple,

y de la misma madera

tu pensamiento y mi frente,

tu corazón y mi sangre,

tu dolor y mis laureles.

Antemuro de la nada

esta vida me parece.

Aquí estoy para vivir

mientras el alma me suene,

y aquí estoy para morir,

cuando la hora me llegue,

en los veneros del pueblo

desde ahora y desde siempre.

Varios tragos es la vida

y un solo trago es la muerte.

Itziar Gonzalo de Zuazo (PNV)

Posibilidades, de Wislawa Szymborska

Prefiero el cine.

Prefiero los gatos.

Prefiero los robles a orillas del Warta.

Prefiero Dickens a Dostoievski.

Prefiero que me guste la gente

a amar a la humanidad.

Prefiero tener a la mano hilo y aguja.

Prefiero no afirmar

que la razón es la culpable de todo.

Prefiero las excepciones.

Prefiero salir antes.

Prefiero hablar de otra cosa con los médicos.

Prefiero las viejas ilustraciones a rayas.

Prefiero lo ridículo de escribir poemas

a lo ridículo de no escribirlos.

Prefiero en el amor los aniversarios no exactos

que se celebran todos los días.

Prefiero a los moralistas

que no me prometen nada.

Prefiero la bondad astuta que la demasiado crédula.

Prefiero la tierra vestida de civil.

Prefiero los países conquistados a los conquistadores.

Prefiero tener reservas.

Prefiero el infierno del caos al infierno del orden.

Prefiero los cuentos de Grimm a las primeras planas del periódico.

Prefiero las hojas sin flores a la flor sin hojas.

Prefiero los perros con la cola sin cortar.

Prefiero los ojos claros porque los tengo oscuros.

Prefiero los cajones.

Prefiero muchas cosas que aquí no he mencionado a muchas otras tampoco mencionadas.

Prefiero el cero solo

al que hace cola en una cifra.

Prefiero el tiempo insectil al estelar.

Prefiero tocar madera.

Prefiero no preguntar cuánto me queda y cuándo.

Prefiero tomar en cuenta incluso la posibilidad

de que el ser tiene su razón.