Juegos entre excrementos de paloma en un colegio de Vitoria

A pesar de las labores de limpieza, los excrementos de las palomas siguen visibles en las paredes y el suelo del colegio. Las palomas han convertido un lateral del polideportivo en su 'hogar'./Blanca del Castillo
A pesar de las labores de limpieza, los excrementos de las palomas siguen visibles en las paredes y el suelo del colegio. Las palomas han convertido un lateral del polideportivo en su 'hogar'. / Blanca del Castillo

Las familias de Ángel Ganivet reclaman desde hace un año una solución urgente al problema que provocan las aves anidadas en un lateral del polideportivo

Sara López de Pariza
SARA LÓPEZ DE PARIZA

Llevan mucho tiempo con este problema, pero en los últimos meses la situación ha empeorado de forma considerable. Las familias y la dirección del colegio Ángel Ganivet, en el barrio de Santa Lucía, están «hartas» de soportar las heces de palomas en el patio, consecuencia de que las aves hayan convertido uno de los laterales del polideportivo en su refugio habitual. Lamentan que el Ayuntamiento «nos da largas» desde hace un año y no acaba de llegar una solución que sí se ha implantado en otros centros con la misma problemática, como es el caso de la ikastola Umandi.

«Sabemos que poner redes para que las palomas no se posen en la cubierta no es la solución definitiva porque las acaban rompiendo, pero esta medida sí ha mejorado considerablemente el estado de los colegios en los que se han instalado. Sólo pedimos que hasta que se encuentre una solución también nos las pongan aquí», explica Gorka Campo, presidente del Ampa de Ángel Ganivet. «La última respuesta que recibimos del Ayuntamiento es que se está estudiando el proyecto», agrega.

«En otros centros han colocado redes para evitar que se posen; queremos que también se haga aquí» Padres y madres

Por el momento, dos operarios municipales acuden al centro una vez por semana con una máquina de limpieza de alta presión para eliminar las heces del patio. «Pero es el bedel quien se encarga de usar la máquina», aclaran desde el Ampa. En este punto han mejorado, ya que hasta hace apenas unos meses esta limpieza era mensual. Sin embargo, señalan que el resultado que se logra «es muy superficial» ya que el grueso de la suciedad sigue visible en el suelo y las paredes, de donde cuelgan tres papeleras a las que resulta un 'peligro' acercarse. La solución definitiva pasaría por cerrar los laterales del polideportivo, una acción que según han informado a las familias a través del Buzón Ciudadano requiere un «importante presupuesto».

«En verano es peor»

«La falta de higiene que esto provoca está clarísima, no hay más que darse una vuelta por aquí, y en verano es bastante peor porque vienen muchas más palomas. Los niños se quejan de que no pueden jugar en esta zona, es una de las reclamaciones más repetidas en las encuestas que se realizan en las clases», subraya Gorka Campo. El centro tiene capacidad para cerca de 750 alumnos de Educación Primaria y las familias temen los problemas de salud a los que podrían enfrentarse. «Según nos hemos informado, la calamidiosis o la salmonelosis son algunas de las infecciones más habituales que pueden contraerse a través del contacto con excrementos de palomas».

Operarios municipales acuden a limpiar una vez por semana, pero no es suficiente

El concejal delegado de Salud Pública, el socialista Peio López de Munain, ya admitió que la población de palomas en Vitoria «se está incrementando» de forma notable desde 2014 –según los últimos estudios había 7.597 ejemplares de esta especie en la capital alavesa– ya que la ordenanza municipal de protección animal prohíbe tanto su captura como sacrificio. Como medida «excepcional» se anunció hace más de un año la colocación de jaulas en los colegios afectados para capturar a las aves de forma selectiva –una medida criticada duramente por diversos colectivos ecologistas– y poner fin al «peligro sanitario». Las familias de Ángel Ganivet señalan que esa medida nunca se ha llegado a tomar en su caso.