Jóvenes con tablas en el teatro

Los estudiantes recogen los premios de Beñat Etxepare./Jesús Andrade
Los estudiantes recogen los premios de Beñat Etxepare. / Jesús Andrade

EL CORREO premia a la mejor crítica de teatro en el proyecto Beñat Etxepare. Cerca de 20.000 alumnos participan en este concurso organizado por la Red Municipal de Teatro y Teatro Paraíso, en el que se realizan trabajos sobre nueve obras

Jon Ander Goitia
JON ANDER GOITIA

Si los Oscar y los Goya reconocen anualmente los mejores trabajos en el cine, los XXV premios Beñat Etxepare hacen lo propio en el mundo del teatro. En este caso no son profesionales experimentados -aunque a veces cueste creerlo, dado su alta capacidad artística- los que suben a recoger el premio, sino jóvenes espectadores que abren con fuerza el telón de las artes escénicas. Porque lo hacen recibiendo la 'estatuilla' con forma de 'B' que entregan la Red Municipal de Teatros de Vitoria y el Teatro Paraíso a los mejores trabajos y críticas sobre nueve obras teatrales que han visto durante el último curso (2018/19).

Las butacas del teatro han sufrido un 'rejuvenecimiento' con las representaciones de 'Ahatetxo itsusi baten egunerokoa', 'El lazarillo de Tormes', 'Martinaren parke fantastikoa', 'Las cuatro estaciones... ya no son lo que eran', 'En el jardín', 'Triple salto', 'Gizon zortiontsuaren alkandora', 'La estación' y 'Nomadak'. Porque los 19.549 espectadores que han pasado este curso por el Teatro Beñat Etxepare tienen entre 3 y 18 años. En total han disfrutado de 96 funciones que contemplaba el programa, 74 de ellas en euskera.

Y a pesar de acabar de descubrir el teatro, muchos ya demuestran tener innegables tablas. Es el caso de Aritz Corujo, del instituto Mendebaldea, que ha recogido en la mañana del jueves el premio en la categoría de 'Mejor Crítica'. Lo ha recibido de manos de Zuriñe Ortiz de Latierro, directora de EL CORREO de Álava, quien ha animado a los presentes a que sigan apostando por la cultura: «Seguid viendo teatro, haciendo teatro, leyendo teatro porque os ayudará a poneros en el lugar del otro, a ganar confianza en vosotros mismos y a reflexionar sobre vuestras emociones», ha destacado. Una idea que comparte el premiado, quien realizó un escrito sobre la obra teatral 'El lazarillo de Torme'. «Suelo hacer críticas en clase, se me dan bien. Aunque, en esta ocasión fue distinto, algo me ayudó a conseguir este resultado», recuerda. Esa ayuda le llegó desde las tablas. «La obra estuvo genial, y si los actores hacen un buen papel, se nota en el resultado». Eso sí, «hay que trabajárselo igualmente», apostilla.

El amplio abanico de obras que completaban esta vigesimoquinta edición ha estado dividido en cuatro grupos, en los que se dirigían dos obras a cada ciclo escolar. De manera que cada centro escogía una de las funciones para después realizar el proyecto que propone el concurso. Una vez elegían la función que presenciarían los escolares debían realizar dos trabajos. El primero de ellos consistía en recoger la idea que les sugería la obra antes de su puesta en escena. El siguiente lo llevarían a cabo una vez el telón se bajase en el teatro. Porque aquí, en cambio, tenían que plasmar la idea que les sugería el trabajo una vez contemplada la representación con todo lujo de detalles.

Poemas y actuaciones

Si bien Corujo escogió 'El lazarillo de Tormes' para hacer una crítica teatral, David Ruiz hizo lo propio para escribir otra valoración sobre la función. «La buena interpretación consiguió que de una obra clásica se consiguiese una versión cómica, es de aplaudir», elogia el joven del colegio Paula Montal. «No me esperaba un cambio tan brusco cuando el teatro subió el telón, consiguieron que fuese más amena la representación», confiesa.

Las evaluaciones dieron paso a los poemas y las actuaciones con los trabajos de otros premiados. Rong Rong Zheng optó por mostrar sus emociones a través de los versos en un poema que escribió después de ver 'Las cuatro estacione... ya no son lo que eran'. «La obra me sirvió para inspirarme a la hora de escribir estas líneas. Me gusta escribir sobre distintos temas, pero siempre mostrando mis sentimientos», explica la premiada. Naiara Peidro, por su parte, se hizo con la 'estatuilla' gracias a su buena interpretación en la obra 'Tren geltokia'. «Me siento cómoda actuando, me gustaría seguir este camino», confiesa la jóven artista de seis años.

Representación política

Aunque todos los focos se fijaron en las jóvenes estrellas, la atención se desvió por unos segundos hacia los políticos que presenciaron y participaron en la entrega de premios. Una ceremonia particularmente especial para la concejala Estíbaliz Canto, quien aprovechó su intervención para recordar su vinculación en la política a los premios Beñat Etxepare. «Fue aquí donde hace cuatro años ofrecí mi primer acto como concejala y es aquí donde realizo el último de la legislatura».

Las tablas del Teatro Beñat Etxepare también fueron testigo del gesto que representaba el trabajo conjunto realizado por partidos de distintos colores por el bien de la oferta cultural. Así lo escenificó Canto, quien quiso compartir el reconocimiento por el trabajo desempeñado durante los últimos cuatro años con Iñaki García Calvo, del Partido Popular, y Ane Aresti, de EH Bildu.