IDEAS PARA DESPUÉS DE FIESTAS

Han pasado ya unos días desde el fin de las fiestas y no sería mala idea pensar desde ahora qué detalles o cuestiones se pueden mejorar. ¿Alguien se ha planteado dar una compañera a Celedón?

Celedón, con su paraguas morado desde la balconada./Rafa Gutiérrez
Celedón, con su paraguas morado desde la balconada. / Rafa Gutiérrez
Ramón Loza Lengaran
RAMÓN LOZA LENGARAN

Después de fiestas, el alcalde hace balance, la ciudad se sumerge en el vacío del agosto y hasta el año que viene. Una vez convenido que este balance puede ser más o menos aceptable, los detalles sobre los que se duda, las discusiones sobre cómo solucionar los detalles que están mal o son mejorables se olvidan hasta «otro año».

Esta situación, que no debo criticar pues soy el primero de los que si pueden dejan la resolución de los problemas para mañana, con más calma, es la que justifica por ejemplo que sacar el descenso del Celedón y la neska txiki a la plaza de la Virgen Blanca se haya retrasado durante años; una demora suficiente como para que hubiera podido haber un disgusto por los atascos en los accesos. También se hizo patente que la decisión de prohibir el acceso al Chupinazo con vidrio fue positiva, pero ahora vemos que podría haber llegado antes. Esto resultaba especialmente doloroso, sobre todo para los que se cortaban, porque era algo evitable. Se ha visto, lo hemos visto, un poco tarde. Ahora solo falta que se prepare un plan de seguridad para el acto, tal como se exige para casos de grandes concentraciones humanas. Deben decidirse los puntos de acceso a la plaza y los puntos de evacuación en caso de problemas, debe advertirse a quienes acuden, mediante campañas en los medios, hojas volatineras, como sea, que existen esos puntos de evacuación, que deberán estar libres de todo impedimento, de máquinas de barrer por ejemplo.

Debe impedirse con la misma contundencia que lo del vidrio que nadie escale al Monumento de la Batalla de Vitoria. Por varias razones. La primera, porque en su ascenso puede ceder una pieza y el escalador hacerse daño o mucho daño; la segunda, porque el escalador suele subir a imponer a los demás un mensaje suyo que no tenemos porqué tolerar; y la tercera, porque el Monumento, como obra de arte, sufre cada vez que alguien lo pisotea.

Ya puestos, no debería dejarse para más adelante terminar con el perjuicio que supone para los ciudadanos y espectadores del paseíllo que los blusas se encuentren divididos, sin que los que miran ni los que pasean sepan muy bien por qué. O bien, no puedan entender el qué; la causa, de la causa, de la causa, si es que alguien se acuerda de ella, no sea superada con un poco de buena disposición, sentido común y menos soberbia.

Agresiones sexuales

Otro tema que debe preocupar durante todo el año es cómo evitar durante las fiestas las agresiones sexuales a las mujeres. Entiendo que lo primero es que no se trata de un problema de las fiestas, por lo cual su presencia no debería tener como consecuencia una reacción distinta a la que la sociedad va teniendo, cada vez a más y mejor, ante este tipo de delito. Después tomando algunas medidas. Lo de la parada a voluntad del autobús ha sido buena. Lo de vigilar especialmente los parques es otra. La Florida, por su misma condición, debería llevar en fiestas el tratamiento de Navidad, con vigilancia permanente. A la espera de que se controle mejor a los miembros de un colectivo de riesgo, propio y ajeno, que atendemos con la mejor voluntad y justicia, aunque no siempre con el debido acierto y, esta es una idea muy mía, de que se vaya cerrando y sometiendo el parque a horario de apertura y cierre. Lo mismo que el resto de las zonas verdes y peligrosas de la ciudad. Lo mismo que algunos cantones y pasajes que no son esenciales para el tránsito, sobre todo durante determinadas horas, más en determinadas fechas y sí muy útiles para los meadores/cagadores y posibles agresores.

Símbolo femenino

También se debería empezar a pensar en bajar dos personajes como se hace ya con los txikis; Celedón y su compañera. Los tiempos van en esa dirección y así debe ser. Tomar la decisión no parece cosa de mucho porque se entenderá fácilmente. Otra cosa es cómo se llamaría la figura femenina. No lo tengo claro, aunque estoy dispuesto a presentar algún matiz. Blanca sería lo lógico pero no me parece correcto dado el carácter profano de Celedón y su compañera. Nieves no me parecería mal. Pero si se hubiera adoptado el nombre para la neska txiki. Una Nieves adulta y otra txikia, como Celedón. El problema es que ya se ha tomado la mala solución de utilizar el nombre inventado por Sabino Arana para «traducir» Nieves por Edurne, y esto pesa mucho. Es igual que si a Celedón por lo mismo de la neo-onomástica sabiniana se le hubiera cambiado el nombre por el de «Keledona». Hubiera parecido, por lo menos, raro.

Apunto de terminar, pero no para que se olviden hasta que lleguen las próximas fiestas, dos ideas que me han regalado. Que se anuncie de forma más directa, mediante grandes carteles, cuáles son las actuaciones de cada noche en Los Fueros y que se piense en sustituir la atracción del toro de fuego por otra más relacionada con Vitoria y sus fiestas.

Ideas, soluciones, carga de trabajo para todos los encargados de mejorar nuestras fiestas. Que son buenas pero que pueden ser mejores si nos aplicamos a ello desde ahora mismo.