Un muerto y un herido grave tras un accidente en la A-1 en Iruña de Oca

Estado en el que ha quedado uno de los coches implicados en el siniestro en la A-1. /BOMBEROS DE VITORIA
Estado en el que ha quedado uno de los coches implicados en el siniestro en la A-1. / BOMBEROS DE VITORIA

La colisión entre tres vehículos ha obligado a cortar la carretera la A-1 en sentido Burgos

IOSU CUETO y GABRIEL CUESTA

Las carreteras alavesas se volvieron a teñir este domingo de luto. Un vecino de Logroño de 57 años falleció y otro conductor de 59 resultó herido grave tras un choque frontal entre sus coches, un Citroen Xsara y un Volkswagen T-Rock, ocurrido por la mañana en la A-1, a la altura del municipio de Iruña de Oca. La carretera fue cortada al tráfico en sentido Madrid mientras las dotaciones desplazadas al lugar intervenían en la zona, que sufrió retenciones kilométricas.

El siniestro se registró sobre las 11.30 horas, según informó el Departamento vasco de Seguridad. Un tercer turismo, un Seat Altea XL, también se vio implicado, pero sus ocupantes resultaron ilesos.

En un primer momento, los dos conductores quedaron atrapados y fue necesaria la intervención de los bomberos para su rescate, que no pudieron hacer nada por la persona fallecida. Por otro lado, el herido fue evacuado al Hospital Santiago.

Se trata de la séptima persona que pierde la vida en las carreteras de Álava en lo que va de 2019. El último accidente mortal se produjo el viernes, cuando un anciano fue embestido en Araia por un coche cuando caminaba a las siete de la mañana por la carretera justo antes del cruce de Zalduondo. Hace dos semanas, un vitoriano de 39 años falleció después de permanecer ingresado en Txagorritxu tras una colisión entre un todoterreno y su moto en la calle Portal de Castilla. Era la tercera víctima motorista en apenas tres semanas, después de otro accidente mortal en Lanciego (el 23 de marzo) y siete días antes, otro suceso similar que segó la vida de un motorista lituano de 24 años afincado en León. En este caso, sufrió una fuerte colisión contra una furgoneta.

El primer accidente del año en el que resultó una persona muerta fue el atropello de la pequeña Irene en Zabalgana a mediados de enero. La niña no pudo superar las heridas que sufrió tras ser arrollada en un paso de cebra entre las calles Avenida de las Naciones Unidas y Labastida. Al mes siguiente, el 10 de febrero, un hombre de 71 años falleció, también atropellado, en la Laguardia cuando cruzaba la travesía de la A-124 en las proximidades del ascensor que comunica la parte alta y baja de la villa.