Guía rápida para saber qué depositar en el contenedor marrón

Guía rápida para saber qué depositar en el contenedor marrón

Listados de los residuos orgánicos que se deben recolectar para convertirlos en compost

Gabriel Cuesta
GABRIEL CUESTA

«¿Y esto en qué contenedor lo tiro?». Si usted es de los que se hace un lío con la recogida selectiva, qué tirar en cada uno de los contenedores, le parecerá una debacle la aparición en sus vidas del quinto: el marrón. El de residuos orgánicos. ¿Le suena a chino? Pues ya lleva tiempo instalado en Vitoria, aunque hasta ahora ha pasado más desapercibido. Pequeños cubos que parecían en tierra de nadie junto al resto de 'clásicos', por así decirlo. Incluso se llegaban a confundir con el de residuos de toda la vida, porque en su interior aparecían desde bolsas de pan de molde hasta botes de Cola Cao.

Con las nuevas medidas y la creación de la nueva tarjeta necesaria para poder abrirlo, Vitoria busca a poner en valor este contenedor, en el que se deben arrojar los residuos orgánicos o biorresiduos domésticos, susceptibles de degradarse biológicamente transformarse en compost (es decir, abono orgánico) mediante un proceso natural. ¿Es sencillo utilizar correctamente el contenedor marrón? Sí, pero con matices. Digamos que el concepto de 'orgánico' puede jugar una mala pasada, porque no todos los residuos de este índole deben arrojarse en el contenedor marrón.

Residuos que sí se deben depositar

1. Restos de verduras legumbres y hortalizas.

2. Restos y huesos de frutas y cáscaras de frutos secos.

3. Restos de pasta y arroz.

4. Posos de café (NO las cápsulas de aluminio) y restos de infusiones (sin grapa metálica).

5. Servilletas y cartón manchados. Solo si están sucios de restos alimentarios, porque tanto el papel como el cartón están hechos de celulosa, material vegetal biodegradable. No pueden ir a la orgánica si están sucios de productos no alimentarios, como puede ser pintura.

7. El corcho también es biodegradable. Es un producto natural que proviene de la corteza del alcornoque y se trata sin usar compuestos químicos.

6. Restos de pan, galletas y bollería. También harina y pan rallado.

7. Restos de jardinería. Restos de ramos de flores, el césped cortado, hojas muertas y restos de hojarasca, pequeños tallos de plantas ornamentales... No se pueden tirar ramas y troncos leñosos.

Residuos que no se deben depositar

1. Restos de carne, pescado y marisco. Su descomposición es lenta y pueden atraer moscas y producir olores.

2. Cáscaras de huevo, productos lácteos y comida de mascotas. También causan malos olores cuando se descomponen y pueden atraer a insectos dañinos.

3. Aceite o cualquier líquido. Pueden atraer otros insectos y producir malos olores.

4. Colillas. Son tóxicas.

5. Pañales y compresas. Aunque los excrementos y la celulosa que contienen los pañales sucios son orgánicos, los demás componentes no lo son. Al estar mezclados con el absorbente, son muy difíciles de separar y, por lo tanto, de reciclar.

6. Excrementos de animales. Pueden contener microorganismos que pueden permanecer en estos materiales a pesar del proceso de compostaje. Para evitar riesgos sanitarios, hay que depositar estos residuos en el contenedor de resto. Además, las arenas para gatos tampoco deben arrojarse porque están hechas de materiales inorgánicos.

7. Restos de la aspiradora o barrido. Los ácaros y otros organismos pueden producir una mala descomposición.

8. Cualquier material no compostable: vidrio, plástico, metal... No son biodegradables.

9. Tapones de plástico o cualquier tipo de resina. Tampoco se descomponen.

10. Tierra y turba de macetas.