El Gobierno vasco prohíbe los pisos turísticos en Vitoria hasta que el Ayuntamiento los regule

Dos turistas pasan por una calle del centro de Vitoria./Jesús Andrade
Dos turistas pasan por una calle del centro de Vitoria. / Jesús Andrade

Envía por sorpresa notificaciones a los propietarios de las 61 viviendas registradas para exigirles que cesen la actividad de inmediato

IOSU CUETO

La ausencia de una regulación específica sobre el alquiler vacacional en Vitoria tendrá consecuencias inmediatas. El Gobierno vasco ha empezado a notificar por carta a los propietarios de las 61 viviendas de uso turístico registradas en la ciudad que deben suspender su actividad porque incumplen la normativa urbanística municipal, que no contempla este tipo de negocios. El Ejecutivo autonómico ha decidido dar este paso «por precaución» hasta que el Ayuntamiento regule esta tipología residencial en su Plan General -el documento urbanístico de mayor rango-, un proceso que inició en febrero y cuya fecha de finalización, según reconocen fuentes municipales, podría alargarse «meses». Los afectados tendrán la posibilidad de presentar alegaciones para evitar el cierre, aunque no parece que haya muchos resquicios legales para poder continuar con la actividad. La medida solo afecta a los pisos debidamente registrados ante el Gobierno vasco. Muchos otros que se ofrecen de forma 'irregular', se enfrentan a sanciones si son detectados.

La situación actual tiene su punto de partida en septiembre del año pasado, cuando el Departamento de Turismo, la Asociación de Municipios Vascos, Eudel, y los ayuntamientos de Vitoria, Bilbao y San Sebastián firmaron un acuerdo de colaboración para promover el intercambio de información. Fruto de este protocolo, el Gobierno vasco se comprometió a comunicar a los consistorios la relación de solicitantes de la 'declaración responsable', un requisito imprescindible para ofertar un piso de uso turístico. Con esa información, cada municipio analizaría la situación de cada vivienda y determinaría si cumplía o no la normativa local.

El problema es que Vitoria, una ciudad cuya demanda turística no es comparable con la del resto de capitales vascas, no tenía previstos estos usos en su Plan General de 2003, todavía vigente. Y aunque el mercado local esté lejos de colapsarse, es evidente que en los últimos años la demanda de viviendas vacacionales ha aumentado. Este fenómeno ha afectado a todo el país, provocando una maraña normativa para poner límites a una actividad que ha levantado ampollas en el sector hotelero y en muchas comunidades de vecinos que sufren las molestias del trasiego de inquilinos.

Por ello, Vitoria inició en febrero los trámites para regular estos pisos mediante una modificación del Plan General. El documento de partida admitía que la oferta de pisos turísticos «en muchos casos, se produce de forma irregular» y que el auge de estos alquileres se apoya en la aparición «de plataformas digitales» que ponen en contacto a propietarios y clientes.

Condicionantes

A partir de aquí, el Plan General considera que las viviendas de uso turístico «están prohibidas». En realidad ni siquiera se mencionan expresamente, pero los técnicos les asignan las mismas características y limitaciones «que a los apartamentos turísticos o similares».

El único resquicio que la normativa deja abierto en relación a estas actividades en Vitoria tiene que ver con las habitaciones en viviendas particulares, que se autorizan con unos condicionantes muy específicos. Por ejemplo, que estén «en las plantas altas» de los bloques de pisos, que se encuentren «en el domicilio permanente» del titular y que no ocupen «más de la mitad de la superficie», con un máximo de 75 metros cuadrados.

De modo que aunque los pisos vacacionales no cabían desde hace tiempo en la normativa local, el Gobierno vasco ha decidido solicitar ahora su cese de actividad «hasta que este fenómeno no tenga la máxima seguridad jurídica». Fuentes de Turismo precisan que «no queremos problemas si, por ejemplo, hay un incendio en un piso cuyo alquiler choca con la normativa local». El Gobierno vasco, de hecho, no admite declaraciones responsables de inicio de actividad de viviendas de uso turístico desde que Vitoria empezó a revisar su Plan General.

Una oferta escasa, a 90 euros por piso y 50 por habitación

¿Qué sucederá ahora con las viviendas de uso turístico reservadas ya para el Azkena Rock o las fiestas de La Blanca? La prohibición del Gobierno vasco habrá caído como un jarro de agua fría sobre los propietarios de estos pisos en Vitoria, que en teoría deberán comunicar a sus clientes que deben buscar una alternativa para esos días.

La mayoría de los pisos de uso turístico registrados en la ciudad están en el Casco Viejo y el Ensanche. Aunque al margen de los pisos 'oficiales' internet muestra un amplio abanico de opciones que en muchos casos escapan a la regulación institucional. Vitoria no dispone de una oferta amplia, pero el alquiler medio de un piso ronda los 90 euros. Si es una habitación, el precio se sitúa por debajo de 5o.

Pero hay opciones de todo tipo. Por ejemplo, es posible alquilar una habitación en un apartamento «de lujo» ubicado en la confluencia de Independencia con Fueros -en el edificio de la Vital- con una terraza de impresionantes vistas entre el 22 y el 23 de junio -en pleno Azkena- por 130 euros la noche. Hay otras opciones mucho más baratas y también céntricas, como la que ofrece Fernando, un anfitrión que deja su habitación por 20 euros. En las fiestas de La Blanca los pisos superan los 100 euros y las habitaciones rondan los 30.