Los garantes del recuerdo a la obra de Olaguíbel, premio 'Alavés del mes'

Luis Gómez-Puente preside en Álava el Colegio de Arquitectos./Igor Aizpuru
Luis Gómez-Puente preside en Álava el Colegio de Arquitectos. / Igor Aizpuru

EL CORREO distingue al Colegio de Arquitectos por su trabajo en memoria del gran creador alavés en el año de su bicentenario

Laura Alzola
LAURA ALZOLA

Los actos de homenaje al ilustre arquitecto vitoriano Justo Antonio de Olaguíbel, celebrados el pasado mes en Vitoria, fueron un éxito. En colaboración con el Ayuntamiento, la delegación alavesa del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco Navarro (COAVN) llevó a cabo diferentes actividades con motivo del bicentenario del fallecimiento del responsable de obras tan destacadas como la plaza España o Los Arquillos. EL CORREO ha decidido entregar el premio ‘Alavés del mes de febrero’ a esa delegación territorial por su papel activo y protagonista en la recuperación de la memoria de Olaguíbel.

La solución que éste esbozó para conectar las dos urbes –la construida sobre el Casco Medieval con el Ensanche decimonónico– resulta ya inseparable de la postal vitoriana. Fue un proyecto definitivo para la ciudad, admirado por sus actuales compañeros de profesión, que recordaron a su precursor, entre otros momentos, el pasado 10 de febrero, en un acto en Los Arquillos, junto a la balconada de San Miguel. En la cita, la decana del Colegio, Matxalen Acasuso, le impuso la insignia de la delegación al arquitecto, representado en el acto por el actor Juanjo Monago, en una teatralización musical.

El día anterior, se había descubierto una placa conmemorativa del bicentenario en la plaza de España. A mediados de mes se dedicó un ciclo de conferencias al trabajo de Olaguíbel, a su influencia. En las próximas fechas, estas iniciativas se completarán con una exposición de fotografías y documentos del Archivo Municipal ‘Pilar Aróstegui’. Además, el XII Certamen de pintura al Aire Libre ‘Vitoria-Gasteiz’ tendrá como tema «la ingeniosa trama arquitectónica entre el Casco Medieval y el Ensanche del siglo XIX». Ya en otoño, el resultado del concurso se podrá admirar en una muestra itinerante titulada ‘Justo Antonio de Olaguíbel, arquitecto. Doce formas de ver su ingeniosa obra’.

Función social

Desde el Colegio aseguran que les queda una «asignatura pendiente» con el primer arquitecto académico vasco. Pero lo cierto es que el recuerdo al ilustre alavés no ha dejado de figurar en la agenda del COAVN durante las últimas décadas. Muestra de ello es el Premio Olaguíbel, creado en 1986, mantenido durante algunos años y recuperado después, en 2005, con un nuevo significado, el de reconocer a aquellas personas o instituciones que, sin ser arquitectos, hayan destacado por su difusión o contribución a la misma.

Ya en 2002 y coincidiendo con el 250 aniversario del nacimiento del alavés, la delegación en Álava del COAVN propuso revalorizar su figura. Eligió el 18 de diciembre de aquel año, la fecha que aparece en la firma de Olaguíbel de los planos de la plaza Nueva. El homenaje se completó con la organización de una visita en tren turístico por los edificios de Olaguíbel, una exposición fotográfica de su obra y unas conferencias. Unos actos que además sirvieron para germinar la idea de editar un libro sobre la «infravalorada» obra del alavés. En 2005, después de casi tres años de investigación, este trabajo vio la luz, y sus 167 páginas poseen el empaque del personaje sobre el que versan.

Fundado en 1930, el Colegio Oficial de Arquitectos Vasco Navarro está formado por cuatro delegaciones, una por cada territorio. La sede alavesa cuenta con 345 colegiados y está presidida por Luis Gómez-Puente, en el cargo desde junio de 2017. En estos últimos meses se han creado grupos de trabajo centrados en las áreas de rehabilitación, redensificación y movilidad urbana con el fin de «aportar una voz crítica» en temas relacionados con la arquitectura y el urbanismo. Siempre, cumpliendo con el fin primordial del COAVN: promover la mejor realización de las funciones propias de los profesionales, ordenando y vigilando el correcto ejercicio de sus colegiados. El colegio quiere velar por la observancia de la deontología profesional y el respeto a los derechos de los ciudadanos de acuerdo con el interés de la sociedad. Es decir, resaltar, cada vez más, la «función social» de la arquitectura.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos