El futuro de la UNED en Vitoria

Cuando se trata de educación, por favor, dejémonos de políticas reduccionistas y pensemos en las personas

Alumnos en las puertas de la UNED en Vitoria. /I. Martín
Alumnos en las puertas de la UNED en Vitoria. / I. Martín
Teresa Imízcoz Beunza
TERESA IMÍZCOZ BEUNZA

Ante el debate que tuvo lugar el jueves en el Parlamento Vasco sobre la financiación al Centro Asociado a la UNED en Vitoria-Gasteiz quiero hacer algunas aclaraciones y un ruego general a quienes tienen responsabilidades políticas en nuestro Territorio.

En primer lugar, deseo mostrar mi agradecimiento público a todos los grupos parlamentarios que nos apoyaron expresamente abarcando casi todo el espectro político de nuestra sociedad (PSOE, Bildu, PP y Podemos), lo que ejemplifica bien qué es la UNED: una institución de estudios superiores completamente al margen de la política que lo único que busca es ayudar a quienes quieren realizar estudios universitarios pero no pueden asistir a una universidad presencial en Euskadi.

En ocasiones se utilizan argumentos políticos de corto alcance sin pensar en las personas y en las necesidades de formación universitaria que demandan. ¿Queremos ciudadanos formados, con capacidad crítica, analítica que mejoren y den impulso a Euskadi? No les pongamos entonces trabas para estudiar, mejorar su situación profesional y personal, independientemente de dónde tengan que hacerlo. Si eligen la UNED es porque no tienen otra opción de universidad pública a distancia en Euskadi. Su trabajo, sus obligaciones familiares, su enfermedad o discapacidad no les dejan otra opción. Y eligen la UNED porque es una universidad pública de calidad y no privada como el resto de universidades on line.

Estos alumnos y alumnas, si no existiera el Centro Asociado a la UNED de Vitoria-Gasteiz, estudiarán igualmente en la UNED debido a sus circunstancias, pero no tendrán tutorías presenciales en Gasteiz, tendrán que ir a Madrid o a otros centros para hacer las prácticas, examinarse, presentar y defender los trabajos de fin de Grado, de Máster, etc. Porque de esto se trata: de atender personal y presencialmente en Álava a los alumnos de Álava, sin obligarles a desplazarse constantemente a Madrid. Y para eso, a día de hoy, el Gobierno Vasco da cerca de 90 euros por alumno a nuestro centro: no da ni para un viaje y una noche de hotel para realizar un solo examen. Mejor que se examinen en Vitoria-Gasteiz en febrero, en junio y/o en septiembre, que tengan aquí sus tutorías, que puedan hacer aquí las prácticas en laboratorios, despachos, empresas, centros y asociaciones alaveses a las que aporten sus conocimientos. Además de su experiencia, porque la UNED en muchos casos es la universidad de una segunda oportunidad para todos aquellos que no pudieron estudiar en su momento, o que no acertaron con su primera elección de carrera, o que quieren o necesitan dar un giro profesional a sus vidas. Por favor: no les neguemos esta oportunidad; no les añadamos más dificultades a sus trabajos y vidas. Sólo quieren estudiar, formarse, mejorar profesional y personalmente. Y por hacerlo en una Universidad de titularidad estatal (la UNED) que da un servicio que no ofrecen ninguna de las Universidades de Euskadi, no les cerremos las puertas ni les pongamos la zancadilla por elegir la UNED. Les recuerdo de nuevo que son sus circunstancias profesionales y personales las que les obligan a estudiar en la única universidad pública a distancia. Y por hacerlo en ella, ni son menos universitarios, ni son menos vascos.

La UNED es una universidad pública estatal, no transferida, que recibe dinero de los Presupuestos generales del Estado. Y con eso paga a catedráticos, titulares, personal investigador, docente o de administración y servicio que elaboran los contenidos, programas, guías de estudio, materiales de estudio a distancia, plataforma virtual, etc. para los alumnos. Las comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos -que han considerado importante facilitar que sus ciudadanos puedan estudiar con ayuda de tutores y prácticas- han montado un Centro Asociado a esa Universidad para facilitar algo que de por sí es muy difícil: estudiar a distancia una carrera, y algunas de ellas imposibles sin prácticas, resolución de problemas, casos, etc: Matemáticas, Física, Química, todas las ingenierías, Económicas, Derecho, ADE y un largo etcétera que se oferta en el Centro Asociado de Vitoria-Gasteiz hasta los 28 grados que impartimos.

Conviene recordar que los alumnos de este centro son alaveses, al igual que el personal y los tutores del centro. Y que nuestra única razón de existir es atender a 2.000 alaveses que estudian allí (1.200 cursan grados y másteres; el resto, cursos de formación permanente e idiomas).

Aquí va mi ruego final: cuando se trata de educación, por favor, dejémonos de políticas reduccionistas y pensemos en las personas, en los alaveses. Esto lo han entendido muy bien la Diputación Foral de Álava y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz a lo largo de 43 años (incluidos los actuales) sin importar qué partido gobernaba en ellas. La gente de Álava con menos medios o más dificultades se merece este apoyo institucional y estoy segura de que lo seguirá teniendo en el futuro.