La Fundación San Prudencio se instalará en Dato para «ganar cercanía y relanzar el centro»

Los dos locales que ha comprado la Fundación San Prudencio en el número 43 de la calle Dato llevan varios años cerrados. /Rafa Gutiérrez
Los dos locales que ha comprado la Fundación San Prudencio en el número 43 de la calle Dato llevan varios años cerrados. / Rafa Gutiérrez

Trasladará su sede a pie de calle uniendo dos locales que suman más de mil metros y espera tener a punto para dentro de un año

Juan Carlos Berdonces
JUAN CARLOS BERDONCES

En el año de la conmemoración de su 50 aniversario, la Fundación Laboral San Prudencio da un paso más en su crecimiento en el territorio. Acaba de cerrar la operación de compra de dos locales en la calle Dato número 43, que entre ambos suman una superficie útil de 1.000 metros cuadrados, para trasladar a ese céntrico emplazamiento su sede. La entidad espera poder inaugurarla dentro de un año.

Ahora tiene repartidos sus servicios entre un octavo piso de la calle Adriano VI y un local en Los Herrán, destinado a servicio de prevención. «Pero queremos ampliar nuestro catálogo de actividades y necesitábamos ganar espacio», reconoce la gerente de la fundación, Esther Unceta-Barrenechea.

Con esta adquisición, además, cumplirá otra serie de objetivos como «ganar cercanía» con el ciudadano, al tener la sede a pie de calle, eliminar barreras arquitectónicas y tener más eficacia en la gestión «con nuestras empresas y trabajadores». Estos retos ya formaban parte del anterior plan estratégico de la Fundación San Prudencio para el periodo 2012-2016, pero no se hizo la operación porque en plena crisis se dio prioridad a «dedicar todos los recursos a las prestaciones».

Una vez que la situación económica ha mejorado, la entidad ha reactivado su deseo de «abrirse más a la sociedad y ahora hemos tenido la oportunidad de acceder a estos locales, que ya habíamos visto en su momento».

Atraer nuevos negocios

Con la llegada a Dato, además, «vamos a tratar de relanzar una arteria fundamental en el centro de Vitoria y que ahora no pasa por sus mejores momentos. No hay más que caminar por la calle para ver muchos locales cerrados. Nos gustaría que la Fundación Laboral atrajera nuevos negocios. Esperamos ser un buen vecino», añade Unceta-Barrenechea, que espera que el Ayuntamiento de Vitoria sea «ágil» en la concesión de las licencias de construcción.

La inversión que asumirá la organización será importante puesto que la obra consistirá en el derribo de los actuales locales para luego comunicarlos; uno lleva cerrado «de siempre», dicen vecinos de la zona, y el otro «fue hace una década el Banco Español de Crédito (Banesto) pero desde entonces tampoco ha tenido actividad».

Este desembolso «será amortizable en unos años», matiza la gerente, «y no se verá alterado ningún plan respecto a las partidas económicas ordinarias de actividad para atender prestaciones, eventos, servicios... Ademas, también vamos a reducir gastos de alquiler».

La nueva sede tendrá una amplia cristalera a la calle «y por su ubicación permitirá un fácil acceso en transporte público y también a pie o en bicicleta». La Fundación Laboral San Prudencio «aumentará su visibilidad y creemos que los principales beneficiarios serán nuestras empresas -400- y sus trabajadores -más de 30.000 en total-, con una sede más accesible y amplia». En ella trabajarán la treintena de empleados que tiene la entidad.

Los datos

30.000
personas trabajan en las 400 empresas asociadas a la Fundación Laboral San Prudencio. Incluyendo a los familiares de los trabajadores, la entidad llega a dar servicio a 80.000 alaveses.
50
años cumple en este 2018 la organización. Entre las actividades para celebrar sus 'bodas de oro' habrá una regata internacional de globos aerostáticos en octubre.