Pedro Baños | Escritor y analista geopolítico

«Es muy fácil desestabilizar un país y llevarlo al caos»

Pedro Baños./E. C.
Pedro Baños. / E. C.

El leonés presenta hoy en Vitoria su último libro, 'El dominio mundial', en el que analiza la lucha geopolítica de los países por mantener el poder

Jon Ander Goitia
JON ANDER GOITIA

«En cuestiones de Estado, quien tiene la fuerza con frecuencia tiene la razón, y aquel que es débil difícilmente puede evitar estar equivocado». Este pensamiento del cardenal Richelieu, que parece propio de hoy en día, data del siglo XVII. Pero es vigente; quien tiene el poder logra mandar sobre el resto. Y en esa lucha geopolítica centran ahora los países todos sus esfuerzos. «Quiero que la gente logre entender el juego internacional», explica Pedro Baños (León, 1960), que presenta esta tarde (20.00 horas, en la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa, dentro del Aula de Cultura de EL CORREO) su último libro: 'El dominio mundial'.

¿Está siendo la población un objeto dominado?

– Sí y este libro pretende alertar sobre ello, para que se dé cuenta de que debe recuperar la soberanía. En mi anterior libro ('Así se domina el mundo') conté los conflictos históricos que han existido y en este me centro en los actuales.

Venezuela es uno de ellos.

– Además de tener un problema interno, es también víctima de una guerra económica. A veces se ayuda a países para que no caigan en una crisis y en otros casos lo que se hace es fomentarla. Cuando hay intereses es muy fácil desestabilizar un país y llevarlo al caos.

¿Qué país tiene interés en terminar con el gobierno venezolano?

– Estados Unidos, sin ninguna duda. Trump se ha empeñado y un abandono le supondría un gran retroceso. Ahora las grandes potencias son reacias a utilizar medios militares, pero si la situación de Venezuela hubiese ocurrido hace 50 años EE UU ya habría atacado en masa.

¿Es, entonces, Guaidó la salvación al conflicto?

– Han encontrado en él a la persona ideal. Se le ha creado un personaje con perfil de clase baja, con la idea de aglutinar a una oposición que está muy dividida. Pero el conflicto de Venezuela tiene aún mucho recorrido y esto es solo una pieza de un juego mucho mayor. A Venezuela le seguirían Cuba y Nicaragua.

¿Qué persigue Estados Unidos?

– No quiere tener rivales geopolíticos importantes. Con Europa, por ejemplo, cada vez hay más recelos. El Viejo Continente tiene que reinventarse si no quiere terminar teniendo un futuro negro. Tenemos que buscar una unión política entre los países, más allá de la económica. Ahora estamos en un momento de desmoronamiento de la Unión Europea.

¿Se podrían repetir entonces enfrentamiento bélicos?

– Las guerras directas pueden llegar a producirse, aunque serán entre China y Estados Unidos. Por el momento únicamente están en la batalla económica. Antes o después estas potencias, una descendente y otra ascendente, podrían terminar por enfrentarse.

Fija en 2020 la caída de los norteamericanos...

– Podría ser, pero Trump está intentado que no sea así. Si el magnate no estuviese haciendo una buena labor, ya no estaría en el poder. Trump es un 'salvador' –un tanto estrambótico, con declaraciones esperpénticas– que sabe manejar muy bien a la opinión pública. Es el presidente que necesitaba Estados Unidos para reinterpretar el orden mundial que estaba empezando a serle poco favorable.

... Y también la del resto de países.

– Estamos en una fase de desaceleración económica y esa precariedad puede generar movimientos revolucionarios. Lo estamos viendo con los chalecos amarillos y también con los pensionistas.

Elecciones y populismo

¿Es este descontento el motivo del auge de la ultraderecha?

– Puede ser, porque cuando hay desencanto la gente procura buscar soluciones en algo que no ha probado.

¿Son mensajes populistas?

– Todos los partidos hacen populismo para alcanzar el poder. Si fuesen honestos con las medidas que habría que tomar, no les votaría nadie. Los programas no es que sean incumplibles, sino que no se cumplen. La democracia debe reinventarse y darle el poder real al pueblo.

Los ciudadanos se encuentran pendientes de las elecciones, con varios partidos en la disputa. ¿Decide el votante el futuro de su país?

– Los comicios sirven para que haya una alternancia. El pueblo no manda, sino que hay muchos intereses foráneos que condicionan las políticas. Lo vemos claramente cuando incumplen de manera sistemática las promesas que hacen. Los ciudadanos somos extremadamente pacientes, porque si esto fuese una multinacional, a los políticos que tenemos hacía tiempo que se les habría expulsado.

El dominio mundial

Autor: Pedro Baños

Editorial: Ariel.

Páginas: 368

España. 2018.