Estructuras para la energía del futuro

De izquierda a derecha, Fermín Ollora, Edgar García y Zuriñe Abarrategui. La empresa la completa Iosu Mugarza./Jesús Andrade
De izquierda a derecha, Fermín Ollora, Edgar García y Zuriñe Abarrategui. La empresa la completa Iosu Mugarza. / Jesús Andrade

La empresa vitoriana Stansol Energy se especializa en estructuras fotovoltaicas a medida

Judith Romero
JUDITH ROMERO

Cada vez más empresas y particulares dan el paso de abandonar las energías no renovables y sustituirlas por otras como la solar. Si las inseguridades jurídicas y el gravamen conocido como 'impuesto al sol' frenaron el avance de esta tecnología en España en la última década, este escenario supuso una oportunidad para Fermín Ollora (Vitoria, 1973). El ingeniero industrial es el fundador y director de Stansol Energy, una empresa joven que, a sus tres años de trayectoria, plantea su modelo de negocio como una carrera de fondo.

«El mercado fotovoltaico ya se está reactivando, los módulos han bajado mucho de precio y son cada vez más eficaces», explica Ollora, quien se animó a emprender mientras trabajaba como director de proyectos para una empresa dedicada a la construcción metálica. «Normalmente sólo se piensa en los módulos fotovoltaicos, pero vi claro que las estructuras se podían mejorar y hacer más económicas», señala sobre aquellos inicios. Hoy cuenta con clientes nacionales así como en Oriente Medio y América Latina, pero los comienzos no fueron del todo fáciles. «Me sorprendió descubrir lo mucho que se prolongan los proyectos en este campo y el primer año tuvimos pérdidas, pero este 2019 supondrá nuestra consolidación», afirma el delegado de la Unión Española Fotovoltaica (Unef) en Euskadi.

Más allá de estructuras fijas sobre un tejado o cubierta existen diversas posibilidades para aprovechar y amortizar la luz solar. Stansol Energy instalará una marquesina fotovoltaica capaz de cargar vehículos eléctricos en un aparcamiento de Bilbao en las próximas semanas, y también ha desarrollado un prototipo para crear parques solares flotantes sobre el agua. «Las comunidades de regantes gastan mucha luz en bombear agua constantemente y esta alternativa permite alcanzar un consumo nulo tras amortizar la inversión en unos años y aprovechar el terreno agrícola», apunta Ollora.

Acero vasco

Lejos de construir superplantas de más de 150 megavatios, Stansol Energy optó por especializarse en soluciones más pequeñas creadas a medida, sin un catálogo preestablecido. A sus 45 años, Ollora cuenta con un equipo de tres empleados, en su mayoría ingenieros industriales, para diseñar estructuras y suministrarlas a sus clientes. «Colaboramos con empresas de acero vasco para su fabricación y los módulos fotovoltaicos, como todos en la mayor parte de los casos, provienen de China», señala el director general de esta empresa.

Los parques solares flotantes ahorrarán luz y espacio a las comunidades de regantes prototipo

Pero, ¿cuánto cuesta dar el salto a aprovechar la energía solar? «Depende mucho del tamaño, pero lograr un megavatio con una instalación sobre el suelo ronda los 700.000 euros», indican desde Stansol Energy. El precio es inferior al de hace unos años, y en este nuevo contexto los presupuestos que preparan para diferentes compañías aumentan exponencialmente.

El delegado de Unef en Euskadi se muestra convencido de que la instalación de paneles ha llegado para quedarse. «Las administraciones comienzan a dar ejemplo. Vitoria ya cuenta con fotovoltaicas en edificios públicos y su presencia hará que más den el paso», valora Ollora, quien recuerda que incluso las firmas dedicadas a los carburantes fósiles ya están trabajando con estas tecnologías limpias.

Stansol Energy

En enero de 2017.
El vitoriano Fermín Ollora, de 45 años, fundó Stansol Energy, que se dedica al diseño, suministro e instalación de estructuras de soporte de placas fotovoltaicas.
4
empleados. La start-up se encuentra en expansión y espera duplicar su plantilla en 2019.
700.000
euros cuesta lograr un megavatio en una instalación fotovoltaica sobre el suelo.