Diez acusados por violencia de género serán juzgados este mes en Vitoria

Una agente especializada en violencia de género atiende a una mujer./E. C.
Una agente especializada en violencia de género atiende a una mujer. / E. C.

La Fiscalía pide para ellos penas de prisión que van de los seis a los cuatro años y medio de cárcel

Rosa Cancho
ROSA CANCHO

«Un día te voy a matar, espérame en casa». «Muerta de hambre, malvada miserable, inútil». «Llora basura, llora asquerosa». «Dile a tu madre que la voy a cortar en pedacitos». «Un día de estos llegará tu día, iré con un cuchillo a por ti, para cortarte la cara y que no te puedan curar, ya que frotaré su filo con ajo y así las heridas no podrán cicatrizar». Este es el relato del horror cotidiano al que se han enfrentado dutante años diez mujeres alavesas que han dando el paso de denunciar a sus exparejas. Estas son algunas de las amenazas e insultos que han proferido contra ellas los diez hombres que se enfrentarán a juicio entre el 10 y el 30 de julio y los que la Fiscalía de Vitoria acusa de diversos delitos y pide órdenes de alejamiento y penas de carcel que van de los seis meses a los cuatro años y medio de prisión.

Los delitos de los que se les acusa los han cometido en Amurrio, Alegría, Oion y Vitoria; en el hogar familiar, en la calle, dentro de discotecas y hasta en el albergue municipal; en varios casos delante de niños muy pequeños, y hay hasta quien ha enviado mensajes amenazantes contra sus exparejas al móvil de sus propios hijos.

Esta información está extraída de las calificaciones fiscales a los diez casos que juzgará en las tres próximas semanas el Juzgago sobre la Violencia de la Mujer número 1 de Vitoria. Los escritos del Ministerio Público hablan de golpes, empujones, zarandeos, tirones de pelo, puñetazos, patadas, humillaciones y vejaciones, insultos, intentos de controlar los móviles y quebrantamientos de órdenes de alejamiento. Es la foto fija de la lacra de la violencia machista en Álava y la que deja ver que enmedio hay con frecuencia niños que viven con angustia estas situaciones. También es la suma de relatos de diez mujeres que han dado el paso de decir basta.

Delante de los vecinos

Esta misma semana se juzgará al hombre para el que la Fiscalía pide mayor pena, le acusa de cuatro delitos que suman cuatro años y medio de prisión. Según el informe de la acusación pública, la víctima sufrió malostratos presuntamente por parte de su exmarido desde el inicio de la relación. De hecho, recoge una denuncia presentada en 2009 por una agresión con la que la mujer no quiso seguir adelante «ante las promesas de cambio que hizo el acusado». Dos años después, fue al médico con golpes en el cuello y en las piernas, pero en el juicio la mujer negó que hubiese sido su marido. En enero 2017, de acuerdo con el fiscal, la agarró por el pelo delante de los hijos cuando intentaba escapar de él. Dos meses después, en la calle y delante de uno de los niños le dijo «te voy a matar, esperáme en casa». Es cuando, agrega el fiscal, la ya exesposa denuncia y pide orden de alejamiento, que más tarde quebrantó.

La vida también ha sido un infieron para otra mujer a la que presuntamente su pareja llegó a agredir cuando estaba embarazada y en presencia de sus propios padres. En cuatro años de relación, durante la que han tenido dos hijos, el varón, según la acusación pública cometió contra la mujer «actos de maltrato físico habitual, consistentes en empujones, golpes, toques en la cabeza tipo colleja, zarandeos, agarrones» así como constantes «insultos, gritos, menosprecios, provocaciones y control de las relaciones». Y todo esto la víctima lo minimizaba y justificaba «debido a su situación de sometimiento y rasgos de vulnerabilidad, dependencia del acusado, sumisión, influenciabilidad». El hombre se enfrenta a casi tres años de prisión.

Son sólo dos de los relatos de esta crónica cotidiana de la violencia de género en el territorio.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos