Democracia's

El coordinador de Urbanismo y Medio Ambiente, Álvaro Iturritxa, ayer en el foro de movilidad./B. Castillo
El coordinador de Urbanismo y Medio Ambiente, Álvaro Iturritxa, ayer en el foro de movilidad. / B. Castillo
Ángel Resa
ÁNGEL RESA

Valga este tema importante para abrir un debate entre las dos democracias que ciertos sectores se empeñan en oponer: la representativa y la participativa. Y perdonen la cacofonía de las terminaciones en forma de versos poco trabajados. El firmante de esta columna apuesta, mientras se ajusta el casco para aminorar el impacto de los cascotes, por la primera siempre que vaya acompañada de dos factores básicos: el sentido común y el -a mi juicio- recurso a expertos de buena fe y mejores conocimientos en las materias correspondientes. Ya sé que se me requiere para opinar, pero no me pidan que lo haga sobre física cuántica. O como se diga eso sin trabárseme la mente.

Inmersos como estamos en el prólogo de comicios cuantiosos -generales, municipales, forales y continentales, tomen más rimas de medio pelo- tendremos que definirnos. Servidor adelanta su parecer. No resulta eficaz consultar a la ciudadanía por todo, incluidos el color de las papeleras y la altura de las farolas, si pretendemos que una ciudad avance en lugar de quedarse en una foto fija que degenerará en sepia con el tiempo. Pero, claro, si las representaciones elegidas en las urnas deciden abrir el abanico a la sociedad civil -y lo comento con orgullo, para nada en tono menor- puede ocurrir que los administrados terminemos por hacer el trabajo de los administradores. Y de llevarnos, además, los berrinches que les corresponden.

Así que colectivos que integraban el 'Foro Ciudadano de Movilidad Sostenible' (qué largo es el neolenguaje político) reprochan al Ayuntamiento que abrace la democracia participativa por un lado mientras decide -para eso se delega en los corporativos- la contratación de obras desde el otro. Se refieren al tranvía hacia el Sur para recalar en el campus universitario, el BEI o el blindaje del metro ligero a Zabalgana. Al margen de las razones que les asistan suena al «¿qué parte del no no ha entendido usted?» que popularizó Pedro Sánchez. Al autobús eléctrico y periférico -sobredosis de esdrújulas- y a la catenaria. ¿También al progreso? Perdonen que me reajuste el casco.