José Antonio Marina: «Defiendo un 'MIR educativo' para ser profesor»

José Antonio Marina, ayer en un hotel en Vitoria. / BLANCA CASTILLO
José Antonio Marina, ayer en un hotel en Vitoria. / BLANCA CASTILLO

El prestigioso filósofo y pedagogo, que cerró ayer el 75 aniversario de Egibide en el Palacio Europa, ve la «innovación» como tabla de salvación de «un sistema mediocre»

SARA LÓPEZ DE PARIZA VITORIA.

Para José Antonio Marina la innovación es la única alternativa a la «situación de emergencia» que vive la educación. Defiende la implantación de un MIR educativo y ensalza la memoria como motor de aprendizaje. El reconocido filósofo y pedagogo, autor del Libro Blanco de la Profesión Docente, participó ayer en el acto de clausura del 75 aniversario de Egibide.

- Sostiene que «se vive una situación de emergencia educativa». ¿Tan crudo está el panorama?

- Sí, porque hemos entrado no en la sociedad del conocimiento, sino en la sociedad del aprendizaje. Todo el mundo va a tener que aprender mucho, rápido y durante toda la vida. Necesitamos hacerlo a la misma velocidad que nuestro entorno. Si en España no lo conseguimos nos vamos a quedar de bar de copas de Europa.

- ¿Qué estamos haciendo mal?

- Aquí nos pasamos de laxitud y llevamos mucho tiempo estancados. Estamos instalados en un sistema educativo mediocre.

- ¿Cómo se forma a niños que van a dedicarse a profesiones que todavía ni conocemos?

- Hay que desarrollar en la escuela la capacidad de aprender con mucha rapidez y además, de tener ganas de hacerlo porque los conocimientos van a quedarse obsoletos enseguida. Las competencias del siglo XXI tienen que ser muy flexibles y muy amplias, eso tiene que ver con la gestión de la memoria y el razonamiento.

- Es un férreo defensor del aprendizaje de memoria cuando las críticas a ese sistema se multiplican.

- El 'para qué lo voy a aprender si lo puedo buscar' es un disparate. En la memoria tenemos que guardar aquellos conceptos llave que nos permitan aprovechar la información que podemos obtener a través del ordenador. Lo de que no hay que aprender de memoria es una de las tonterías más peligrosas que se han dicho, porque la memoria es el órgano del aprendizaje.

- ¿Qué papel está jugando ahora mismo la neurociencia en la renovación pedagógica?

- Se ha descubierto que, más allá de los primeros años de vida, existe una segunda edad de oro del aprendizaje que va de los 13 a los 18 años. Entonces se produce un rediseño del cerebro, que pasa de ir en patinete a un Ferrari, y el adolescente integra mejor los conocimientos. Por eso hay que aprender a reconducirlo.

- Una vez superada la adolescencia, ¿la Universidad sigue estando mucho más valorada que la FP?

- Sí, y eso es un problema. No se trata de que entren en competición sino que sería mucho más sensato que un alumno pueda hacer primero FP y luego si quiere matricularse en la Universidad. Sobrecargamos a los alumnos de másteres cuando lo que más interesa a las empresas es el portfolio de aprendizaje y la experiencia.

- ¿Cuál es su receta para mejorar la Educación en nuestro país?

- Nunca nos hemos tomado en serio la formación de los docentes. Mi equipo propone que para convertirse en profesor sea obligatorio una especie de MIR educativo.