La Catedral Nueva de Vitoria enseña la riqueza de sus vidrieras

Algunos de los 39 vidriales que se pueden contemplar./Ainhoa Corriz
Algunos de los 39 vidriales que se pueden contemplar. / Ainhoa Corriz

Las visitas guiadas que mostrarán las vidrieras neogóticas de más de un siglo arrancan el próximo día 17

José Ángel Martínez Viguri
JOSÉ ÁNGEL MARTÍNEZ VIGURI

La Catedral Nueva está de celebración. En 1969, se sometió a su particular bautismo, consagrada con la advocación de María Inmaculada Madre de la Iglesia. Hace de esto justamente medio siglo. Por ello, es un momento propicio para poner en valor un edificio notable, también para dar a conocer la riqueza pictórica, escultórica y orfebre que la concatedral vitoriana custodia en su interior.

La luz natural accede del exterior a través de unas vidrieras neogóticas de más de un siglo que pasan desapercibidas desde la calle por estar tapadas para evitar actos vandálicos y que no son justamente valoradas desde dentro. El Obispado de Vitoria ha desarrollado un programa de visitas guiadas para de la mano de Kalearte acompañar al feligrés o al curioso en su contemplación.

La inédita propuesta arrancará el 17 de julio y terminará el 1 de septiembre, con explicaciones al público de miércoles a viernes, excepto los festivos -Día del Blusa, semana de La Blanca y 15 de agosto-, a partir de las cinco de la tarde. Se invierte una hora en su recorrido.

La primera piedra se colocó en 1907. Cuatro años después se terminó la cripta, pero las obras en la conocida como Catedral Nueva se interrumpieron en marzo de 1914 por el sobreprecio de los materiales y el descontento de los obreros, que se plantaron con sucesivas huelgas. Los trabajos se reanudaron al cabo de tres décadas, en 1946, por el interés en concluir el templo ante el deterioro de la Catedral de Santa María, aunque se siguió levantando, eso sí, bajo otros criterios arquitectónicos, más económicos que los seguidos en el proyecto original. Se emplearon para su culminación elementos como el hormigón armado y la piedra artificial, y hoy es el día que aún faltan remates para dar por concluida tan magna edificación