Camela cancela su concierto en Vitoria y actuará el 24 de mayo

Camela cumple 25 años sobre los escenarios./EFE
Camela cumple 25 años sobre los escenarios. / EFE

La cantante, Ángeles Muñoz, sufre una «disfonía» que obligó al grupo madrileño a suspender otra actuación programada para el viernes en Oviedo

María Rego
MARÍA REGO

Malas noticias para los seguidores vitorianos de Camela. Los autores de éxitos como 'Lágrimas de amor' o 'Sueño contigo' han suspendido el concierto que tenían previsto para este sábado por la noche en la sala Kubik por problemas médicos, en concreto, de Ángeles Muñoz. La cantante sufre una disfonía, que podría estar relacionada con «un sobreesfuerzo vocal» según el parte emitido por el centro sanitario asturiano al que acudió ayer viernes, cuando tenían programada una actuación en Oviedo que también quedó cancelada. Sus fans tendrán que esperar hasta el próximo 24 de mayo, la nueva fecha elegida para actuar en la capital alavesa.

El grupo, que conforman Ángeles Muñoz junto a Dioni Martín, lamenta «las molestias» generadas por las cancelaciones y espera anunciar «a la mayor brevedad» nuevas fechas para que sus fans disfruten de la gira por su 25 aniversario que les llevará por diferentes rincones del Estado. La celebración del 'cumpleaños' de Camela en forma de concierto había generado un gran interés entre sus seguidores de la capital alavesa que en pocas horas agotó las entradas. De hecho, la respuesta había sorprendido a la banda, que calificaba hace unos días de «ilusionante» comprobar las ganas que el público vitoriano tenía de escuchar en directo 'hits' como 'Nunca debí enamorarme'.

La noche junto a los artistas nacidos en el madrileño barrio de San Cristóbal de los Ángeles prometía ya que, además de repasar su cuarto de siglo sobre los escenarios, iba a servir de presentación del trabajo 'Rebobinando', que recopila su trayectoria, e incluso se había anunciado alguna «sorpresa». El grupo, que ha vendido 7,5 millones de discos y ha ofrecido más de 1.500 conciertos desde sus inicios, comenzó en los noventa como un auténtico 'boom' en forma de cassettes en mercadillos y gasolineras.