Buscan al imprudente que quemó Elgea
Los guardas forestales de la Diputación dicen que lo «más probable» es que la eliminación de matorrales provocó el fuego que arrasó 33 hectáreas
La quema de matorrales se vislumbra como la causa «más probable» del voraz incendio que el 18 de octubre arrasó 33 hectáreas en la Sierra ... de Elgea y que durante alrededor de 24 horas mantuvo en alerta a los concejos de Arriola (municipio de Asparrena) y Narbaiza (San Millán). La investigación de los guardas forestales de la Diputación de Álava, a la que ha tenido acceso EL CORREO, certifica que en las inmediaciones no había evidencias de rayos, ni acampadas, ni colillas, ni cristales, ni pistas que apunten a la posible acción de cualquier pirómano.
Por el contrario, se detecta «una recurrencia en el uso del fuego como herramienta de regeneración del pasto» y de ahí que se señale que convendría tener acceso a las grabaciones realizadas por las cámaras del cercano parque eólico de Iberdrola «desde una hora antes» para disponer de más información sobre «el autor» de los hechos.
El centro de coordinación recibió dos llamadas sobre un coche que bajaba de la zona en llamas del monte
El organismo foral detalla que la vegetación de la zona es brezal-argomal-helechal de tres años o más, lo cual «reduce la superficie de hierbas palatables (apetecibles) para el ganado, siendo muy comunes las quemas por parte de los ganaderos con el objetivo de favorecer la aparición de nuevas herbáceas». Es más, el expediente recuerda que el 20 de septiembre hubo un incendio de «similares características», donde se vieron afectadas 0,37 hectáreas del mismo tipo de vegetación y que, además, se trata de la zona de la provincia donde más sucesos de estas características se han dado en los años más recientes.
«Se consigue de una manera rápida, sencilla y económica empradizar (reconvertir en prado) terrenos que, de hacerlo correctamente, implicaría un gasto significativo al tener que emplear tractores desbrozadores o cuadrillas de trabajadores», deja caer el informe del servicio foral de prevención y extinción de incendios.
Casi un mes antes del suceso hubo otro de similares características en la misma zona
Desde el primer momento, se ha barajado la posibilidad de que el fuego se desató por la acción humana, como deslizó en las Juntas Generales el diputado responsable del organismo, Iñaki Gurtubai, pero es ahora cuando los técnicos concluyen que «inequívocamente» fue originado y no fue consecuencia de un descuido o un accidente. De hecho, el informe incluye que el centro de coordinación (CECO) recibió dos llamadas en la tarde del 18 de octubre sobre un coche que bajaba del monte y en la segunda de las comunicaciones (que se produjo a las 20.42 horas) incluso se apuntó directamente a que era el que «ha podido prender el fuego». Se desconoce si se profundizó en ese sentido.
Y es que la zona donde estuvo el foco se localiza en las inmediaciones de una pista forestal secundaria, a la cual se accede desde otra de tipo general que sube a los molinos de Elgea. «Todo hace indicar que se ha usado este camino como acceso-ruta de escape para acceder a la zona. Además, en las inmediaciones existe un 'volvedero' para dar la vuelta con un vehículos», se detalla por parte de los guardas forales.
Avance lento
«La disposición del punto de inicio apunta a un estudio previo de la zona quemada para buscar la máxima efectividad del fuego», añade el informe que los responsables de la Diputación firmaron el 13 de noviembre.
Tras la lectura de marcas dejadas por el fuego, lo que técnicamente se denominan vestigios, se ha podido reconstruir paso a paso cuál fue la evolución y dirección de avance de las llamas. Todo comenzó en las inmediaciones de la pista secundaria que transcurre a 200-250 metros de la cabecera del monte, y si bien el viento sur lo impulsó en un primer momento, después hizo que avanzase «lentamente en recule», a lo que también ayudó la orografía en pendiente hacia la cima. «Este dato es avalado por la poca superficie total quemada (33 hectáreas) en un incendio que estuvo activo casi 24 horas con este tipo de combustible», subrayan los guardas forestales.
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