ABRA se llamará 'Bodegas de Euskadi' para abrir la puerta a todo el txakoli vasco

Los vinos de ABRA representan un 4% de la comercialización de la DOC Rioja./Igor Aizpuru
Los vinos de ABRA representan un 4% de la comercialización de la DOC Rioja. / Igor Aizpuru

La asociación de Rioja Alavesa, que impulsó una denominación ajena a Rioja, aprueba el cambio entre críticas políticas por «desnaturalizarse»

Juan Carlos Berdonces
JUAN CARLOS BERDONCES

La Asociación de Bodegas de Rioja Alavesa (ABRA) cambia de apellido. Ahora se llama Asociación de Bodegas de Euskadi, lo que le permitirá extender su ámbito de actuación no solo a la comarca del sur del territorio, sino al conjunto de la comunidad vasca donde, al margen del Rioja, prácticamente solo se produce txakoli. La decisión fue adoptada por un número indeterminado de bodegas –una veintena según algunas fuentes, aunque la entidad no ha facilitado cifras de asistencia ni cuál fue el resultado de la votación– y ha causado sorpresa y críticas en la comarca. Entre otras, las del PP, que cree que el cambio «desnaturaliza» la entidad y desliza que ya hay voces en la zona que reclaman una nueva asociación que defienda los intereses de Rioja Alavesa sin hacer el juego a la intención unificadora del nacionalismo.

El colectivo agrupa a 110 bodegas sobre todo de pequeño o mediano tamaño, que elaboran el 4% del vino que se comercializa bajo la Denominación Rioja. Dispone asimismo de un asiento en el Consejo Regulador –de un total de 32 vocales–, pero no está alejado de la política. De hecho, su último presidente, Gabriel Frías, es candidato por EH Bildu en las próximas elecciones forales. Bajo su mandato se dio otro paso polémico. Hace tres años puso en marcha la maquinaria para solicitar una nueva denominación de origen ajena a Rioja para los vinos alaveses, que se llamó Viñedos de Álava. Este proceso se encuentra en suspenso después de alcanzar en el seno del Consejo un compromiso de diferenciación para los vinos de zona, municipio y parcela, el gran caballo de batalla para el sector alavés. Retomar esta iniciativa de ruptura, ampliamente contestada desde la comunidad vecina y matizada desde las instituciones vascas –que apuestan por la diferenciación, pero sin abandonar la Denominación Rioja, la más antigua de España– nunca, sin embargo, se ha descartado del todo.

El paso dado el lunes por la principal marca que agrupa al vino alavés consiste, según sus promotores, en «un cambio en el ámbito de actuación» con el que se pretende abrir la puerta a la incorporación a la entidad de las bodegas de txakoli, que ahora producen bajo tres denominaciones diferentes: Álava, Bizkaia y Getaria. Es una «evolución natural» de una asociación, apuntaron en una nota, que comenzó su andadura en 1990 y que considera que «la unión nos hace más fuertes». El hecho de perder el nombre de la comarca no significa renunciar a la identificación con Rioja Alavesa «sino ampliarla», aseguran en un comunicado, en el que agregan que seguirán con su labor de «defensa y salvaguarda» del sector. El cambio se produce en un momento en el que el colectivo está a punto de estrenar un centro logístico de 3.000 metros en Arasur.

Inquietud en la comarca

La deriva de ABRA, que primero reclamó la salida de la Denominación Rioja y ahora se transforma en una entidad de ámbito vasco, no solo riojanoalavés, ha causado revuelo en la comarca. La ruptura puede reactivarse en agosto, cuando se cumple el plazo de dos años de 'paz' firmado con el Consejo Regulador después de los avances de 2017 en materia de diferenciación de vinos por zonas, municipios y parcelas. Pero algunos se preguntan ahora qué motivo está detrás de extender al txakoli vizcanío o guipuzcoano su ámbito de actuación. «Los distribuidores no dan crédito», confesaba ayer un viticultor de Labastida.