El Ayuntamiento de Vitoria sanciona a Starbucks por no regularizar su licencia de actividad
Inicia también un expediente para ejecutar su clausura, que «no será inmediata», advierte el Consistorio
La multinacional estadounidense Starbucks, que se instaló en Vitoria en octubre de 2024, se enfrenta a una sanción interpuesta por el Ayuntamiento de la ... capital alavesa, así como a un expediente de suspensión de actividad. El motivo, según ha explicado este martes el concejal de Urbanismo, el socialista Borja Rodríguez, tras preguntas de EH Bildu y Elkarrekin Podemos, se debe a que esta conocida marca de café no ha regularizado su licencia de forma debida en el último año.
Uno de los problemas es que este local, que se ubica en el número 2 de la calle Prado, no ha presentado todos los documentos necesarios para seguir operando. «No se contemplan estudios acústicos, ni se define el sistema de calefacción, ni los planos de sistemas de ventilación y climatización, a parte de que se solicitan una serie de cuestiones en la distribución del espacio», ha repasado como algunas de las causas el portavoz de la coalición morada, Óscar Fernández.
El caso es que no es la primera vez que se le llama la atención a los propietarios de esta cafetería. Más bien, el Gabinete Etxebarria les ha avisado en diversas ocasiones de que no cumplían con la normativa. Por recapitular, en base a los datos que ellos manejan. En octubre de 2024 el establecimiento registra un expediente para el inicio de su actividad, pero el Consistorio lo inadmite porque «no tenía licencia de primera utilización y se inicia suspensión de actividad».
El 8 de enero obtiene dicho permiso y el 21 de enero vuelven a registrar una comunicación previa -que gracias a la normativa europea permite el inicio inmediato de la actividad con la intención de agilizar la burocracia-, a la que el Consistorio presenta de nuevo alegaciones. «Se hacen distintos requerimientos, como viene siendo habitual, y el 20 de junio se declara la ineficacia de ese trámite por no haber presentado los documentos que se les había requerido en el plazo establecido», ha comunicado Rodríguez, a lo que ha añadido que «el 11 de julio vuelven a registrar una comunicación previa, se vuelven a pedir unos documentos y vuelven a no atender al requerimiento».
Por ese informe desfavorable y, como a finales de octubre no se aporta la documentación solicitada, el 3 de noviembre se inicia un expediente para la suspensión de la actividad por «no tener un título habilitante» y, de forma paralela, se inicia otro expediente sancionador «por la reiterada falta de atención a los requerimientos que ha hecho el Ayuntamiento». Esta 'multa' «puede oscilar entre los 250 y los 250.000 euros», ha detallado Rodríguez, de acuerdo con la Ley de Administración Ambiental.
«Esto tiene que tener un fin»
Ante estas reiteradas infracciones, el edil de Urbanismo se ha posicionado contra Starbucks de forma tajante: «Están jugando con el derecho administrativo y con la normativa para dilatar una situación porque el Ayuntamiento tiene los mecanismos que tiene y tiene que actuar conforme a la normativa. Lo que está haciendo Starbucks está siendo una auténtica tomadura de pelo. Una multinacional de estas características, con los medios técnicos y económicos que tiene y que no es la primera experiencia que tiene en abrir un bar. Esto tiene que tener un fin», ha reclamado Rodríguez.
Aunque no parece cercano y el mismo concejal ha señalado que «la suspensión de actividad tiene unos plazos, la empresa puede presentar alegaciones». «No es algo inmediato», ha subrayado. Lo dice con cierta importancia porque, a su juicio, «se han empleado todos los medios jurídicos disponibles, respetando los plazos establecidos y con la máxima agilidad y firmeza que nos permite la normativa de aplicación. Así, mientras presente comunicaciones previas ajustadas a la normativa, el Ayuntamiento no dispone de mecanismos legales que permitan adoptar medidas distintas a las que ya han sido convenientemente adoptadas».
Pese a esas palabras, EH Bildu, que fue el grupo municipal que desveló en enero este incumplimiento, ha afeado al Gobierno local que «ha actuado con pasividad y permisividad ante los incumplimientos de estas multinacionales». Asimismo, su portavoz, Ekaitz Díaz de Garaio ha criticado que el mensaje que aporta el Ayuntamiento con este caso es que «aquí se pueden abrir negocios sin cumplir la normativa y mantenerlos abiertos hasta que nos dé la gana».
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