Arranca la reforma de la N-240 en Legutiano, con una inversión de 8,5 millones y dos años de obras

Obras de mejora en la N-240. /C. ZafraGráfico
Obras de mejora en la N-240. / C. Zafra

La actuación foral en la vía que une Vitoria y Bilbao eliminará los cambios de rasante y curvas cerradas y dará solución al peligroso cruce a Elosu

María José Pérez
MARÍA JOSÉ PÉREZ

La esperada reforma de la carretera nacional 240 en la zona de Legutiano ya está en marcha. La mejora de los tres kilómetros que mayores problemas de seguridad presentan en la vía que enlaza Vitoria y Bilbao por Barazar da sus primeros pasos sobre el terreno. La actuación, que se desarrollará entre el punto kilométrico 16,7 y 19,9 -es decir, desde poco después de la salida del núcleo urbano de Legutiano hasta pasado el barrio de Ollerías-, dio comienzo el pasado miércoles y se prolongará más de dos años. 25 meses, en concreto, es el plazo previsto para la ejecución de las obras.

La intervención es la segunda de más entidad de las que aborda la Diputación alavesa en carreteras en la actual legislatura, tras la de mejora de la N-124 y construcción de la variante de Berantevilla, que arrancó en junio de 2017. Un año después, ambas se solapan en el tiempo. En los dos casos la longitud del tramo afectado es de tres kilómetros, pero la inversión, dada la complejidad de los trabajos en una y otra, es muy diferente. Mientras que la obra en la vía que conecta Álava y La Rioja cuesta 19,7 millones de euros, la que ahora arranca se adjudicó por 8,5 millones.

La mejora de la N-240 era considerada prioritaria por el departamento foral de Infraestructuras Viarias, ya que el área de intervención es una de las zonas catalogadas como de alta concentración de accidentes (221 desde el año 2000), por lo que urgía tomar medidas para mejorar la seguridad. La nueva carretera, que discurrirá en paralelo a la actual y en algunos tramos por el mismo trazado, «eliminará los continuos cambios de rasante», explica Miguel Ángel Ortiz de Landaluce, jefe del servicio foral de Carreteras. En la actualidad, «es como una montaña rusa», expone gráficamente sobre el terreno. Para acabar con esos toboganes, la plataforma de la vía «se rebajará», lo que permitirá también dar solución, con conexiones por encima, a otro de los puntos más problemáticos de la infraestructura, el cruce a Elosu, especialmente cuando se transita en dirección Bilbao.

En su contexto

3,2
kilómetros de longitud tiene el tramo al que afectarán los trabajos en la N-240, entre los puntos kilométricos 16,7 y 19,9.
Vía de servicio
La primera actuación de calado, que comenzará a finales de mes, consistirá en la construcción de una vía de servicio en la margen derecha (dirección Bilbao) que, además, servirá para desviar el tráfico durante las obras.
UTE de cuatro empresas
La obra corre a cargo de la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Promociones y Pavimentaciones Balgorza, Firmes Alaveses, Aglomerados Serrano y Nuño y Pescador.
Tráfico pesado e intenso
Unos 8.000 vehículos al día transitan por la carretera que enlaza Vitoria y Bilbao, con una notable presencia de camiones. El tramo en el que se va a intervenir tiene continuos cambios de rasante y curvas cerradas.

Unos pocos metros más adelante se mejorará el cruce de Ollerías, que da acceso a pueblos como Gopegi, Etxaguen o Murua. En este caso se construirán carriles centrales para facilitar el giro la izquierda y otros para los movimientos directos a la derecha, de deceleración para ir a Gopegi y de aceleración en sentido Vitoria. Además, en Ollerías, se aprovechará la carretera antigua para dotar de aparcamiento al Museo Vasco de Cerámica.

Vía con doble utilidad

Para poder afrontar estas actuaciones y otras como las relativas a suavizar las curvas más cerradas, es necesario abordar unos trabajos previos. Los primeros ya se están acometiendo y consisten en reponer la línea telefónica y el trazado eléctrico así como construir una nueva canalización para las tuberías de agua. A continuación, se procederá al desbroce de superficies afectadas y, a finales de este mismo mes, arrancará la construcción de la vía de servicio que discurrirá por la margen derecha, dirección Bilbao, del actual trazado de la carretera.

Las claves

Primeras actuaciones
Desde el miércoles se trabaja en la nueva tubería de agua y en el trazado eléctrico y de telefonía
Inversión
Es la segunda obra foral de más envergadura de la legislatura tras la que se está ejecutando en la N-124

Esa vía de servicio servirá para ordenar con criterios de seguridad el acceso a viviendas y fincas particulares porque «cada acceso a la carretera desde una finca supone un riesgo», explica Ortiz de Landaluce. Además, mientras duren las obras esa futura vía accesoria servirá como desvío del tráfico.

El proyecto de acondicionamiento, que no supone un desdoblamiento de la vía, incluye la construcción de otras estructuras como un paso inferior sobre la cola del embalse de Urrunaga, a 500 metros del puente de Santa Engracia, para permitir la conexión por debajo de la vía de servicio con la antigua carretera y el acceso a propiedades particulares.

Diez pasos de fauna e integración paisajística de la vieja carretera

El tramo de la N-240 en el que ahora arrancan las obras carece en la actualidad de pasos de fauna acondicionados. Al abordar el proyecto se crearán diez, con lo que se conseguirá mejorar la permeabilidad ecológica y la seguridad vial, al lograr que los animales no tengan que cruzar directamente la carretera. En el plano medioambiental, se prevé la integración paisajística de la vía que quedará en desuso. Para ello, se retirará el firme, sustituyéndolo por tierra vegetal, siembras e hidrosiembras.

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