Arasur impulsa su expansión con 70 millones de venta de suelo en plena batalla con Miranda
Las operaciones de Merlin, Panattoni, Amazon y el hotel colmatan el polígono, que ahora ganará 500.000 metros hacia Ribaguda
Línea directa con Bilbao, Barcelona y Madrid por carretera, conexiones ferroviarias recurrentes con el puerto de Santurtzi y uno de los marcos fiscales más pequeños ... de Euskadi. La propuesta no podía sonar mejor, pero ha tardado casi dos décadas en calar el interés de las empresas. La batalla por el puerto seco y los duros años de la crisis económicas pusieron a prueba a Arasur, pero lo que hace 20 años -soplará velas en enero- nació como un polígono por despuntar es hoy un parque empresarial prácticamente colmatado. Talgo, Aernnova, Merlin Properties, MRW, B&B o, en el futuro, Amazon, son algunos de los grandes nombres que acaparan el espacio industrial de Rivabellosa, que llega a su vigésimo cumpleaños con el reto de la expansión sobre la mesa.
La Diputación, tal y como avanzó este periódico a principios de año, ya tiene en el punto de mira una ampliación hacia Ribaguda. Las negociaciones entre Álava Agencia de Desarrollo -el equivalente provincial de la Spri- y los propietarios del suelo al este de la plataforma empresarial llevan meses en marcha para asegurar los terrenos que permitan dar forma a esa extensión del polígono.
¿Qué quiere el Ejecutivo foral de esa ampliación? Todavía ha trascendido poco, pero lo que se sabe es que pretende habilitar alrededor de 500.000 metros cuadrados más de suelo industrial en el enclave logístico, que ya tiene 1,1 millones de superficie. La ganancia supondría que Arasur crezca en el equivalente a más de una fábrica entera de Michelin o unos 20 estadios de Mendizorroza. Pero aún no hay plazos. Sólo una intención: «Dotar a Álava de suelo en un eje estratégico».
Lo cierto, en cualquier caso, es que los socios del polígono llegan a esta etapa con los bolsillos cargados de dinero. Según los datos recopilados por este periódico de las cuentas de la empresa detrás de Arasur -Araba Logística-, un caudal de aproximadamente 70 millones de euros. Las ventas de suelo a Panattoni y Merlin Properties en 2024 insuflaron 53 millones de euros y la operación con el fondo que permitió que Amazon atase su parcela XXL está cifrada en alrededor de 16 millones. A todo eso hay que sumar el reciente desembarco de la cadena B&B para reabrir el hotel del polígono, cuyo importe no ha trascendido todavía a los registros contables. El monto no es menor. Por ponerlo en perspectiva, el coste de las obras para urbanizar la parcela XXL de Amazon -de 270.000 metros cuadrados- fue de cuatro millones de euros. Así que, teniendo en cuenta que el grueso del capital para esa ampliación saldrá de las arcas públicas, 70 millones parecen, a priori, suficientes para dotar de servicios a lo que las instituciones compren para crecer hacia Ribaguda.
¿Por qué está planteando la Diputación una ampliación de Arasur hacia el este? Fundamentalmente por dos cuestiones. La primera es que prácticamente no queda suelo libre en el polígono. Es cierto que hay muchas parcelas donde todavía no hay nada construido, pero todas tienen dueño. En el flanco sur, Merlin se ha asegurado el espacio para levantar sus seis centros de datos -hay uno construido, otro en obras y un tercero con la licencia ya pedida-, pero la empresa ha reservado también algunos terrenos más por si en el futuro surgen nuevas necesidades. Y Panattoni se ha convertido en dueña y señora del flanco norte, con cinco naves ya en pie -alojan a MRW, Talgo, DSV, Ceva Logistics y Aernnova- y suelo para levantar una sexta en el futuro, probablemente a lo largo del año que viene.
Panattoni levantará su sexta parcela el año que viene y Merlin sumará dos 'data centers' más en 2027
Fuera de estos dos gigantes, Talgo tiene ya una fábrica llena de pedidos, Sibport controla el espigón central donde está la terminal ferroviaria hacia el puerto de Bilbao, los tubos de Enagás ocupan el lado más oriental de Arasur y el hotel B&B, la gasolinera de Dyneff y el parking de camiones dominan la parte occidental. Para colmo, en la zona sur, donde hay más desnivel, existen unos terrenos reservados a equipamientos municipales que tampoco son susceptibles, a priori, de convertirse en suelo industrial. ¿Qué queda? Una parcela de la Spri de 22.000 metros cuadrados de la que sólo una parte se usa como aparcamiento precisamente para los trabajadores de Talgo. Todo lo demás está lleno. La ocupación del polígono es de un 94,5%.
La segunda razón es similar a la primera. No hay más espacio por donde pueda crecer Arasur. Al oeste está la frontera con Castilla y León y con los polígonos de Ircio y Bayas. Al norte, el Eroski de Miranda y las placas del parque fotovoltaico Ekian. Al sur, más paneles: los que Iberdrola levantará para construir, quizá a lo largo de 2026, Ekienea, la mayor central solar de Euskadi. Así que no hay más remedio que ampliar hacia Ribaguda.
500.000 Metros cuadrados
Espacio que ganará Arasur hacia Ribaguda.
94,5% Espacio
Es la ocupación de suelo ahora mismo en el polígono. Apenas queda una parcela libre, en manos de la Spri
Esa extensión, todavía muy verde, es sobre la que trabaja Álava Agencia de Desarrollo. La cuestión está sobre la mesa del equipo de Peio Ruiz, que antes ocupó la dirección del propio polígono de Rivabellosa. En los planes de este desarrollo está la posibilidad de que el polígono acoja en el futuro nuevas parcelas XXL, las que tienen una superficie mínima de 100.000 metros cuadrados.
Son espacios que se vienen reclamando de manera insistente desde en los últimos años. SEA Empresas Alavesas y la Cámara de Comercio incluso llegaron a abrir un frente con el Ayuntamiento de Vitoria a cuenta de este asunto durante la primera fase de la tramitación del Plan General. Las dos organizaciones presentaron alegaciones pidiendo que la capital alavesa otorgase más suelo industrial a la capital, que sí ha apostado por alternativas como permitir una mayor edificabilidad.
La competencia del vecino
La ampliación, además, será necesaria si se quiere competir con Miranda. Al otro lado de la muga los sueldos son notablemente más bajos, el suelo industrial es más barato y la conflictividad laboral es inferior. Son tres factores que, juntos, aportan mucho. En los últimos años, las ventas de suelo industrial en el lado burgalés han duplicado a las de Álava. «En Álava hace falta terreno industrial y una oferta atractiva. La competencia es enorme», señalaba hace unos meses Tomás Pérez Merino, impulsor de la firma Ucieza Servicios Inmobiliarios Industriales, en declaraciones a este periódico.
Con todo, hay una debilidad común a ambos lados del Ebro, que es la falta de potencia eléctrica para nuevas industrias. La demanda es tan alta que ha habido proyectos de Arasur que se han enchufado a la subestación de Miranda. Eso ha generado malestar en el lado burgalés hasta el punto de que el Ayuntamiento de Miranda de Ebro ha presionado a la Junta de Castilla y León para que consiga más megavatios en la próxima planificación eléctrica del Gobierno central, que se extenderá hasta 2030. Lakua, a este lado de la muga, ha desbloqueado actuaciones en 24 'enchufes' de la industria vasca: cuatro subestaciones nuevas y veinte intervenciones en las ya existentes.
Están presentes firmas como Aernnova, DSV, MRW, Ceva Logistics, Talgo, Enagás o Sibport
A pesar de ello, las progresivas ventas de suelo en Arasur también han incrementado la actividad en el polígono. Un mero vistazo al trasiego de vehículos hoy en día confirma esa tendencia. Según los datos del propio polígono, en 2020 pasaban por las barreras de Arasur menos de 1.000 vehículos al día. A final de este año el tránsito medio por jornada se situará, según las proyecciones, en unos 1.550 coches y camiones. La actividad ha crecido más de un 50% en apenas un lustro. Y todo apunta a que seguirá aumentando conforme se desarrollen nuevos equipamientos. Merlin sumará dos centros de datos más a Arasur en el próximo bienio y Panattoni tiene margen para colocar 50.000 metros cuadrados a nuevos clientes en breve con la parcela que ocupaba Bridgestone hasta hace unos meses y la sexta nave que levantará en 2026.
Un accionariado de mayoría privada, pero con presencia pública
El capital de Arasur ha sufrido muchas variaciones desde su nacimiento como sociedad en 2003. Sin embargo, en los últimos años, la composición es bastante estable. La mayoría del accionariado está en manos de dos empresas privadas: Kutxabank y Merlin Properties. El banco es el primer socio de Arasur, con un 36,7% de las participaciones del gestor del polígono. Merlin, aparte de ser dueño de un gran volumen de parcelas, ostenta una cuarta parte del capital de la plataforma empresarial. Juntas, las empresas privadas tienen casi un 62% de Arasur. El resto, en cambio, está en manos públicas: el Gobierno vasco cuenta con un 22,9%, la Diputación ostenta un 13,1% y el Ayuntamiento de Ribera Baja, un ligero 2,2%. Entre todos estos socios habrá que debatir el futuro de Arasur una vez ha vendido casi todos sus activos.
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