Araia vuelve al redil

Un artesano, en plena faena./Jesús Andrade
Un artesano, en plena faena. / Jesús Andrade

El Artzain Eguna trae a la localidad alavesa degustaciones de queso Idiazabal, además de un montón de actividades

MAIDER MENDES

La localidad alavesa de Araia celebró este jueves su decimosexta edición del Artzain Eguna. Miles de personas se acercaron a esta localidad para disfrutar de un ambiente festivo, donde el queso Idiazabal fue el auténtico protagonista de la jornada. Y es que, como ya es habitual los amantes de la gastronomía y los visitantes no faltaron este jueves a esta cita que llenó las calles del pueblo.

Ya a las diez de la mañana, muchos curiosos rondaban por las vías dando un paseo observando los diferentes puestos de artesanía y gastronomía, donde un gran abanico de comida llenaba la calle Andra Mari. Pan, rosquillas, dulces, choripán e incluso productos artesanos elaborados a mano llamaron la atención de los ciudadanos. Como es el caso de Merche García que junto a sus amigos y familia se acercaron desde Vitoria para disfrutar de esta feria. «Todos los años y siempre que podemos venimos para tomar y comer algo, ver los puestos y pasar un día diferente», confesaba. Felix Larrañaga en su puesto de artesanía tallaba sus productos y aprovechaba el día para hacer más piezas y adelantar. «Me gusta que la gente vea como se trabaja y cómo son los viejos oficios», explicó.

La exposición de quesos al mediodía fue una de las actividades que más éxito tuvo y donde el público pudo probar diferentes piezas, mientras el jurado hacía su trabajo y cataba los quesos que se habían presentado al concurso. Un total de 21 participantes se presentaron al certamen -provenientes de Álava, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra- y nueve personas conformaron el jurado. El premio se lo llevó Eli Gorrotxategi. «Hemos ganado este concurso tres veces, participamos desde el principio y siempre tenemos buenos resultados. Siempre existen algunos quesos que destacan más que otros y nosotros hemos tenido esa suerte», afirma. José Luis Antía, organizador de la asociación Auzolan confesaba que «la principal condición es que los quesos estén hechos entre los meses de marzo y abril. Todos tienen que cumplir las mismas condiciones y estar recién elaborados». Las manzanas no faltaron en las mesas del jurado. «Se utiliza agua y esta fruta para quitar el sabor de anterior queso y poder degustar el siguiente», explicaba.

La leche cruda y cuajo natural son los elementos básicos para que un queso deleite el paladar del jurado. «Los pastores escogen de los estómagos de los corderos de leche que no han pastado hierba. Ese cuajo limpio es muy importante porque caracteriza al queso, ya que por el contrario si no es así, se daría un rasgo defectuoso al producto». Unai Lekuona, productor de queso Idiazabal por su parte afirmó que «la leche tiene que ser la mejor». Los aspectos principales que se valoraron en el concurso fueron la forma, la corteza, el color de la pasta, los ojos, el olor, la textura, el sabor y el regusto. Jesús Oleaga, jurado del certamen desde hace 14 años y con una gran experiencia conoce perfectamente todos los secretos de este producto. «Tiene que ser característico de Idiazabal, lo que quiere decir que tiene que ser leche de oveja latxa o carranzana».

El día transcurrió con diferentes actividades y espectáculos, donde los aizkolaris y bertsolaris también ofrecieron sus funciones en la plaza del pueblo. Los bares fueron también lugar de encuentro para los asistentes, y es que las terrazas se llenaron a la espera de las próximas actuaciones. A la tarde el toro de fuego y el kantaldi 'Kimua' acaparó la atención, pero sobre todo el Campeonato de Álava de perros pastor acogió a la multitud y a los más curiosos.