180 amigos abandonados este verano en Vitoria

En el centro de Armentia recuerdan que adoptar un animal «es un compromiso»./igor aizpuru
En el centro de Armentia recuerdan que adoptar un animal «es un compromiso». / igor aizpuru

Las vacaciones postergan las adopciones y llenan el Centro de Protección Animal de Armentia

JUDITH ROMERO

Sacan adelante camadas, ofrece un hogar temporal y son una segunda oportunidad para los que ya no son deseados. El personal del Centro de Protección Animal de Armentia, dependiente del Departamento municipal de Salud Pública, y los miembros de la protectora Apasos trabajan para que Vitoria siga siendo una ciudad sin sacrificio animal, pero la llegada del buen tiempo no se lo pone nada fácil. Un total de 180 han sido abandonados a lo largo de este verano.

«Las vacaciones son sólo una excusa, el problema con quienes dejan a su perro atado a un palo o en una gasolinera es que nunca quisieron adoptarlo», lamenta Luis Mendoza, voluntario de Apasos desde hace cuatro años. Otras cuarenta personas componen el equipo que ayuda a un centro que en estos momentos se encuentra desbordado con 90 canes y 70 felinos, varias decenas más de lo habitual. «Al final les atendemos a todos, pero merecen tener una familia y salir de las jaulas y este patio», subraya.

Hay quienes dejan a su antiguo amigo en una caja junto al centro o se ponen en contacto con Apasos para comunicarles que ya no quieren hacerse cargo de su perro o gato. Abandonarlos conlleva una penalización de 180 euros y complica en gran medida el trabajo de voluntarios y profesionales. «Adoptar un animal es un compromiso para los próximos años. Que un solo miembro de la unidad familiar no esté conforme con la decisión suele acarrear problemas», vaticina Mendoza.

Hogares y hoteles

En lo que va de año el centro ha recibido 492 mascotas, 78 menos que en el mismo periodo de 2017. Sin embargo, el número de adoptantes también ha caído en un 61%. «Esperamos que vuelvan a ponerse en marcha con el fin de los viajes y la llegada del otoño, tal y como ocurre todos los años», sostienen. Los próximos 8 y 9 de septiembre pondrán guapos a los perros que duermen en Armentia y los harán desfilar en la plaza de la Provincia para intentar atraer a posibles nuevos dueños.

Otra de las funciones del Centro de Protección Animal consiste en devolver a los animales perdidos a sus dueños. Un total de 66 han vuelto a sus casas en lo que va de año. «Es fundamental ponerles un chip para identificarles, y no hacerse cargo de ellos puede desembocar en un procedimiento legal», recuerda Mendoza. Adoptar un perro o gato en la capital alavesa tiene un coste de 60 euros e incluye la esterilización, las vacunas y ese chip. «Un chollo, en una clínica costaría el doble», avisa.

En Álava hay soluciones para que estén bien cuidados durante las vacaciones. Centros caninos como Zurbano, Eder-can, Ariñez, Garrastatxu o la clínica veterinaria de Nanclares pueden hacerse cargo de ellos, y algunos hogares se ofrecen a cuidarlos temporalmente en webs como Hollidog o Dogbuddy a cambio de 15 o 20 euros la noche. «El verano nunca puede ser la excusa para deshacerse de un animal», sentencia Mendoza.

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