Envían a un centro psiquiátrico al 'indigente del cuchillo' del parque de Arriaga

Un hombre, ajeno a la información, observa el lugar donde se hacían las fogatas./Jesús Andrade
Un hombre, ajeno a la información, observa el lugar donde se hacían las fogatas. / Jesús Andrade

El hombre vivía desde «hace más de un año» en la ermita juradera y había generado la alarma entre los vecinos

David González
DAVID GONZÁLEZVITORIA

El hombre armado con un cuchillo de grandes dimensiones que generó este miércoles una gran alarma en el parque de Arriaga será sometido a un examen psiquiátrico. Según ha sabido en exclusiva este periódico, la titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Vitoria, a petición de la Fiscalía alavesa, ha decretado su ingreso en un centro especializado para conocer el estado real de su salud mental.

Con esta resolución se pone punto y aparte -de manera momentánea, eso sí- a una situación que había generado «gran preocupación» en el barrio de Lakua Arriaga, uno de los más populosos de Vitoria.

Hace «más de un año» que este indigente vive en el soportal de la ermita juradera de San Juan de Arriaga. Los problemas y quejas han sido «numerosas» desde entonces. Pero el cénit se vivió la tarde de este miércoles.

En las centralitas de la Policía Local de Vitoria y de la Ertzaintza se recibieron «varias llamadas» alertando sobre su presencia. Presuntamente amenazó a los viandantes que a esas horas, sobre las seis de la tarde de este miércoles, atravesaban este pulmón vitoriano.

Según ha sabido este periódico, primero actuaron los bomberos. Acudieron a apagar una fogata que este hombre, de 28 años, supuestamente hizo en el soportal de la ermita de San Juan de Arriaga, un edificio histórico cuya estructura es de madera.

Poco después de esta intervención, ciudadanos llamaron al 092 y al 112 para avisar de la presencia en los aledaños de este templo de un hombre armado con un cuchillo. «Pasamos mucho miedo. Gritaba y amenazaba. A una niña, a un chico de color que iba en su bici y dio media vuelta atemorizado... al menos unas quince personas salieron corriendo», cuenta un testigo a EL CORREO.

«A un vecino le amenazó con cortarle la yugular. Ese hombre no está en sus cabales», señaló este testigo. «Le gritaba a esa persona, 'this is my house, this is my house'», comparte sobre este hombre sin recursos, que es de origen extranjero.

Efectivos de la Guardia urbana acudieron a este último aviso. Pertrechados con escudos y porras lograron reducirle. Tras pasar la noche en los calabozos de Aguirrelanda, esta mañana de jueves ha sido puesto a disposición del juzgado de guardia, Instrucción número 3. Su titular ha decretado su ingreso preventivo en un centro psiquiátrico. Se desconoce cuánto tiempo permanecerá recluido. Al Palacio de Justicia acudió en calidad de investigado por una «falta leve».

Informes de la Policía Local

No es, ni mucho menos, el primer altercado protagonizado por este indigente. Vecinos consultados remarcan que «lleva más de un año viviendo en este símbolo de Vitoria».

El presidente de la asociación vecinal Ipar Arriaga, Ángel Lamelas, es conocedor de este asunto. «Arranca ramas de árboles para hacer sus fogatas, algún día ha prendido fuego incluso a un colchón. Aparte de que ahora ha empezado a amenazar a los viandantes, cualquier día va a arder la ermita, un símbolo de Vitoria. El Ayuntamiento debería hacer algo ya», clama.

En la Policía Local también le conocen muy bien. Hay «varias actuaciones» con él en los últimos meses. De hecho, según ha sabido este periódico, agentes han presentado informes «para que servicios sociales se hagan cargo de este hombre o que Osakidetza le ingrese en psiquiatría». Hasta este jueves, estas recomendaciones habían caído en saco roto.

«Echó al otro mendigo que había»

Antes de conocerse la decisión judicial, Lamelas se ha mostrado muy crítico con este nuevo incidente. «No olvidemos que en un espacio que es un bien público y con un valor histórico incalculable. Ahora ha dado un paso más al amedrentar a los ciudadanos», reflexiona. «Y antes echó al mendigo que vivía allí y que jamás había dado un problema de convivencia».

Un portavoz autorizado del Gabinete Urtaran recuerda que a este hombre se le ha ofrecido la amplia gama de recursos de los servicios sociales «pero siempre los ha rechazado».