Los médicos abren la puerta a más movilizaciones en otoño

Imagen de la manifestación del personal sanitario que recorrió Vitoria este lunes hasta la sede de Osakidetza. /Igor Martín
Imagen de la manifestación del personal sanitario que recorrió Vitoria este lunes hasta la sede de Osakidetza. / Igor Martín

Un millar de doctores, enfermeros y empleados de administración se declaran «desbordados» y piden «más minutos para atender a cada paciente»

Judith Romero
JUDITH ROMERO

El personal médico de los centros de Atención Primaria del País Vasco no necesita hacer más pruebas para conocer el diagnóstico de lo que les ocurre: falta personal y, en consecuencia, la atención no es lo buena que podría ser. «La atención sin tiempo es una atención de riesgo», dicen. Así lo cree la mitad del personal facultativo que este lunes secundó en todo Euskadi la tercera huelga de atención en ambulatorios convocada en los últimos dos meses. En Vitoria, cerca de un millar se echaron a las calles de Vitoria para hacer llegar sus reclamaciones desde la plaza Bilbao, pasando por el Hospital de Santiago, Lehendakaritza y hasta Osakidetza. Y abren la puerta a retomar las movilizaciones en otoño si el Servicio Vasco de Salud no da pasos significativos.

«No estamos pidiendo ni un aumento de sueldo ni más vacaciones, sólo queremos financiación para que nuestros médicos, enfermeros, administrativos y pediatras dejen de estar saturados», señaló June Castro, miembro de la plataforma Lehen Arreta Arnasberritzen y empleada de atención al cliente en un centro de la capital alavesa. Estas movilizaciones cuentan con el apoyo de ESK, Satse, CCOO, UGT, ELA y LAB. Seis mil profesionales vascos de 320 ambulatorios fueron convocados.

«Visitamos cada vez más domicilios, pero no se cubren las bajas ni se aumenta la plantilla» Saturación

«La situación es apocalíptica», describía sin pensárselo Leire, doctora en Trápaga (Bizkaia). Numerosos médicos vizcaínos se desplazaron a Vitoria para gritar sus reivindicaciones. «Cada vez trabajamos de forma más desorganizada, además del ambulatorio atendemos por teléfono, urgencias y en cada vez más domicilios por el envejecimiento de la población, pero no somos más personal», lamenta esta profesional. La presión a la que se someten los médicos afecta al tiempo que dedican a los enfermos -«a veces tienes que despacharlos en dos minutos»- sino también al trabajo que hacen fuera de ella. «Detectamos muchas situaciones de riesgo o violencia de género cuando acudimos a los domicilios, y si tenemos que ver a 40 pacientes al día, no podemos esperar a los trabajadores sociales».

«Trabajamos angustiados»

Begoña Ania, doctora en Gallarta, se declaraba muy preocupada con la «sobrecarga de trabajo» a la que se enfrentan ella y sus colegas. «Te vas a hacer una visita y sientes que estás abandonando al resto de la sala de espera, no puedes ni ir al baño y te vas a casa preocupada, pensando en si habrás recetado bien al haberlo hecho tan deprisa», enumera. Lo peor, advierten algunos, está por llegar, ya que si durante el año muchas bajas quedan sin cubrir, lo mismo ocurre con las vacaciones de verano. «Atendemos la vida y la muerte, incluso a gente con cuidados paliativos. Sólo queremos respeto por la profesión», pide Leire. Entre las soluciones que reclaman se encuentran aumentar las contrataciones con una OPE de al menos 400 plazas y cubrir las sustituciones, algo que no está garantizado en la actualidad. «Además, hay que tener en cuenta que cada año se jubilan 1.000 profesionales», apuntó Edurne Aguirre, portavoz de LAB.

El personal médico contó además con el apoyo de la plataforma Pentsionistak Araba, que modificó su concentración de cada lunes para acompañar a los doctores hasta la sede de Osakidetza. Decenas de ellos rompieron en aplausos al ver aparecer a sus médicos y enfermeros tras la pancarta y se incorporaron a medio recorrido. «Degradar la calidad de la Atención primaria afecta a las personas más humildes que no pueden pagar un servicio privado», recordó Marian Rodrigo, portavoz del colectivo.

La cifra

33%
Uno de cada tres empleados secundó la huelga en Álava, lo que vació los ambulatorios.
53%
La mitad del personal facultativo se sumó a la huelga en el conjunto de Euskadi.

Nota en la puerta de una consulta en la que se indica que el doctor está de huelga.
Nota en la puerta de una consulta en la que se indica que el doctor está de huelga.