«A Alicia no la mató una enfermedad mental sino una persona mala», sostiene el fiscal

El acusado se enfrenta a una pena de prisión de 25 a 35 años de cárcel./Blanca Castillo
El acusado se enfrenta a una pena de prisión de 25 a 35 años de cárcel. / Blanca Castillo

En la jornada, los abogados y el fiscal han expuesto sus conclusiones finales sobre el asesinato de una bebé 17 meses en Vitoria

David González
DAVID GONZÁLEZ

Jornada final en el caso por el asesinato de la niña Alicia y por el intento sobre su madre, Gabriela. Todas las partes han expuesto en la mañana de este jueves sus conclusiones finales ante una Audiencia Provincial de Alava abarrotada. Fiscalía, las dos acusaciones particulares, la popular y la defensa intentarán convencer de su postura al jurado popular, conformado por nueve personas.

El acusado, Daniel M., se enfrenta a una petición de prisión permanente revisable por la muerte de la bebe de 17 meses, de 25 a 35 años de cárcel, y otros «diez años menos un día» por la tentativa de homicidio sobre la joven vecina de Burgos, a la que conoció en una red social.

«A Alicia no le mató una enfermedad mental sino una persona mala»

«A Alicia no le mató una enfermedad mental sino una persona mala» Fidel Cadena | Fiscal

El primero en hablar ha sido el fiscal. Durante una hora, Fidel Cadena ha desgranado lo ocurrido aquella madrugada del 25 de enero de 2016. Ha sido una más que brillante intervención, con irónicas referencias a la Biblia para desmontar la versión apocalíptica del acusado, que dijo matar a la nena para evitar «el fin del mundo». El primero en hablar ha remarcado que Daniel «comprendía lo que estaba haciendo y era capaz de controlar su comportamiento».

«No es necesario probar por qué lo hizo. Mató a Alicia. Y lo hizo con alevosía sorpresiva porque fue imprevisto y la víctima se trataba de un bebé, que no puede oponerse», ha remarcado.

También ha recordado al jurado el sorpresivo cambio en los cargos presentado ayer por la defensa, que tildó de delito de lesiones el ataque a la madre. «De manera inesperada, con alevosía, la defensa cambia y se carga su propia defensa. El propio acusado cuenta a ertzainas y médicos de Santiago que tiró a Alicia y a la madre, se lo contó a todos. Y ahora dicen que no».

A su entender, «se han cargado su propia defensa porque ha dicho que no quería matar a Gabriela, nos está diciendo que no tenía su capacidad anulada. Pero no lo tengan muy en cuenta porque nos dijeron ayer que ha empezado a estudiar Derecho», ha apuntado con cierta retranca el fiscal.

Por último, Cadena ha lanzado un ruego al acusado. «Daniel en ningún momento de la causa ha mostrado ni la más mínima pena ni arrepentimiento. Sólo le preocupan las consecuencias de su acto. A ver si en el último turno de palabra dice algo al respecto». «A Alicia no le mató una enfermedad mental sino una persona mala», ha concluido.

«La defensa nos ofreció dinero para no ir a juicio»

«La defensa nos ofreció dinero para no ir a juicio» Sonia valer | acusación particular por gabriela

Sonia Valer es la letrada que habla por la madre y víctima, Gabriela. Ha sido más concisa pero igual de contundente que el fiscal. «No hay día que pase sin que Gabriela no se arrepienta de haber ido aquella noche a Vitoria».

«Es triste pero es así. Me dice a menudo que tenía que haber accedido a su petición de chupársela», en referencia al mensaje de whatsapp que el acusado le envió desde el salón cuando ella dormía en el dormitorio, sólo media hora antes del ataque mortal producido en el piso de el, en la calle Libertad.

Valer ha revelado que la defensa «antes del juicio nos ofreció una indemnización económica con una condición, que accediéramos a su ingreso en un psiquiátrico y evitar así la cárcel». Respecto a este supuesto ofrecimiento ha agregado que «ningún dinero del mundo puede reparar la pérdida de un bebé de 17 meses».

Desde su punto de vista , este crimen responde a motivos sexuales. Y aparte de los cargos de prisión exige una compensación económica por los daños físicos y morales.

«El acusado está tan cuerdo como yo»

«El acusado está tan cuerdo como yo» Zuriñe parra | Acusación particular padre biológico

La abogada vitoriana ha incidido en que el acusado era «sabedor plenamente de lo que hacía» al atacar a la pequeña y a su madre. Ha recordado el vacío dejado por Alicia en sus padres, Gabriela y su cliente, Carlos. El padre biológico, muy emocionado, está siguiendo la vista desde la bancada del público.

«Siempre han estado con su hija. Ésta es la verdad de Carlos y de Gabriela». Parra ha recordado al jurado popular que algunos peritos tildaron al acusado de «dominador». En esta línea, ha sostenido que atacó a Gabriela porque «no quiso mantener relaciones sexuales con él» aquella madrugada del 25 de enero de 2016 en Vitoria.

«Tiene rasgos esquizoides pero no una enfermedad mental. Sus padres han tenido que pagar para traer unos peritos y que digan eso», ha proseguido en su intervención, que se ha prolongado durante 20 minutos. «Les recuerdo que el procesado no sigue ningún tratamiento por enfermedad mental» en la carcel, donde lleva dos años y medio en condición de reo preventivo. «Está tan cuerdo como yo».

«El acusado perdió el Goya al simular un brote al final de una sesión»

«El acusado perdió el Goya al simular un brote al final de una sesión» José Miguel Fernández | acusación popular

De pie durante todo su turno, como en las películas, José Miguel Fernández, letrado de la asociación Clara Campoamor ha cargado contra el procesado y los dos peritos de la defensa, los únicos que declararon que Daniel no está en su cabales.

Del primero ha dicho que «el acusado perdió el premio Goya (en referencia a su versión de una enajenación) al simular un brote psicótico al final de una de las sesiones. Nadie le creyó».

Sobre el estado mental del encausado, este letrado ha aseverado que «de 15 expertos que han testificado, sólo dos han dicho que tiene una esquizofrenia, los dos pagados por la defensa».

«A Gabriela la intentó matar por ser mujer, por ser machista. Daniel es un depredador. Busca mujeres sin recursos, sin dinero, sin familia, extrajeras», ha continuado en tu turno, que ha durado media hora. «Es un psicópata y un egoísta, no un enfermo». En este punto ha recordado que «si pide perdón luego, eso tiene el mismo valor que el máster de cierta universidad ».

«Lo hizo, pero tiene que ir a un psiquiátrico»

«Lo hizo, pero tiene que ir a un psiquiátrico» Martín Martinez Guevara | abogado de la defensa

El letrado argentino afincado en Barcelona ha arrancado con cierta sorna su complicado alegato final. «Todos prejuzgaron. Yo también. Porque tengo dos hijas menores de edad, a las que amo. De haberme pasado a mí, me hubiera tomado la justicia por propia mano. Pero ustedes deben ponderar la prueba, no las emociones».

Con alusiones a la famosa película 'Matar a un ruiseñor', donde un jurado de blancos debe decidir sobre un acusado negro en los años sesenta, Martínez Guevara ha puntualizado que no discuten la autoría de Daniel. Sí su estado mental aquel 25 de enero de 2016. «Por eso pedimos que sea condenado, pero que pase el tiempo de condena en un centro psiquiátrico». Sea el periodo que sea.

Para sostener este argumento, ha aludido a posibles episodios paranoicos anteriores a los hechos relatados en la sala por el propio encausado, por una antigua amiga íntima o por sus padres. El brote psicótico, ha sugerido Martínez Guevara, pudo originarlo el consumo de un porro de marihuana cuando estaba en su piso de alquiler con Gabriela y su pequeña.

En cuanto a la acusación de homicidio sobre Gabriela, este letrado la ha etiquetado de «pelea, como nos contaron aquí varios vecinos». De ahí que solicite para su patrocinado que este segundo hecho a juzgar se considere «un delito de lesiones», que conlleva un castigo menor. «Todos los caminos llevan a una enfermedad mental de Daniel», ha indicado.

«Kafka, Poe, Hemingway, Tolstoi o el marqués de Sade eran esquizofrénicos», ha proclamado durante una intervención de más de sesenta minutos a los nueve miembros del jurado. Estas seis mujeres y tres hombres darán su veredicto mañana.

«Juzguen lo que quieran juzgar»

«Juzguen lo que quieran juzgar» daniel m. | acusado

Tras pasarse las cuatro horas de jornada final con la cabeza gacha, tapándose el rostro con la mano izquierda, el procesado ha cerrado la vista con su turno de palabra. En 15 segundos, Daniel M. ha dicho sus últimas palabras al jurado popular.

«Juzguen lo que tengan que juzgar», ha empezado. Ha guardado unos instantes de silencio para volver a retomar un discurso bastante inconexo. «Juzguen lo que quieran juzgar», ha finalizado enigmático.

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