Alex García: «Hoy parece que todo nos ofende y molesta, y eso es agotador»

Los actores de «El Continental» posan a su llegada al estreno de la serie de TVE en el Festival de Televisión de Vitoria (FesTVal)/
Los actores de «El Continental» posan a su llegada al estreno de la serie de TVE en el Festival de Televisión de Vitoria (FesTVal)

Anima a disfrutar la vida «y dejar vivir» mientras promociona 'El Continental' (TVE), el estreno que ha levantado el telón del X FesTVal

María Rego
MARÍA REGO

Las giras teatrales y el FesTVal, cuya alfombra naranja ha pisado en cuatro ediciones, han hecho de Álex García (La Laguna, 1981) un gran conocedor de la capital alavesa pero, sobre todo, de su gastronomía. El actor canario enumera sus favoritos de la barra vitoriana mientras promociona 'El Continental' (TVE). «Me tomaré un pintxo de esos con huevo dentro», se promete.

– Mafioso, falto de empatía, con una cara para sus amigos y otra para la chica... Menudo personaje le toca defender en 'El Continental'.

– Sí, y es de las cosas que más me gustó, que no era un protagonista al uso sino un poco antihéroe, un personaje moralmene difícil de defender que cuesta hoy en día encontrar en una sociedad tan moral como en la que vivimos. Y esto acompañado de un reparto marvailloso como éste era una oportunidad.

– ¿Cuánto habrá que rascar para que se le vea un poco de humanidad?

– Más que mucho, hay que rascar en el lugar adecuado y eso lo sabe hacer Andrea y quizás Franky Martín.

– ¿No será uno de esos malos a los que al final el espectador coge cariño?

– Yo le cogí mucho cariño leyendo el guión y espero que lo hayamos transmitido al espeactador, pero sus actos no le defienden. Ricardo evolucionará en alguna parcela personal pero en lo que se refiere a los negocios no tiene el típico arco de mafioso que se convierte en bueno porque encuentra a una chica, sino que la parte laboral la mantiene intacta.

– Con ese perfil, ¿cómo le sienta a Ricardo que en plenos años 20 una mujer le plante cara?

– Más que una mujer, una persona porque el tío está por encima del bien y del mal y poca gente le planta cara así que cuando alguien lo hace, le resulta interesante. Le atrae que Andrea no le tenga miedo.

– De su anterior trabajo, 'Tiempos de guerra', dijo que «ya era hora de que una protagonista femenina tuviera personalidad, voz y voto». ¿Le han hecho caso en esta ficción?

– Me encanta que me asocien con estos productos y estos personajes. El personaje de Andrea tiene autonomía, es una muejr adelantada a su tiempo de mente y de acto, incluso por encima de su propio padre.

– ¿Desde dentro de la profesión se percibe una evolución de los papeles femeninos?

– Afortunadamente sí aunque no tanto como se quiere, y corremos el peligro de usar el feminismo como moneda de cambio y no como reivindicación real. El papel de la mujer ha estado tanto tiempo ninguneado que si ahora le toca ser 'mainstream', bienvenido sea.

– No deja de ser un reflejo de la sociedad...

– Sí, y cada vez más somos conscientes del machismo en el que hemos sido criados y eso se transmite hoy en día, más que de padres a hijos, de hijos a padres.

– Ha pasado casi un siglo de la época que recrea esta serie. ¿Qué se hubiera traído de aquel momento?

– A Andrea Abascal y las ganas de divertirse. En aquellos años estaban más liberados, tenían la piel más dura, y ahora parece que todo nos ofende y molesta. Hasta en los grupos de WhatsApp la gente mide lo que dice por miedo al que pensarán, por si alguien no contesta... y es agotador.

– La autocensura...

– Constantemente, todo es lícito de ser molesto para alguien y al final estamos yendo hacia esas sociedades que aparecían en las películas totalmente correctas y anodinas donde todos eran iguales. El otro día hablaba con un amigo de que nos sentiamos ofendidos por que la gente se ofendiera tanto (risas) y sin darnos cuenta estábamos formando parte de toda esa tela de araña.

– ¿Y esta inercia tiene remedio?

– Toca dar un golpetazo sobre la mesa y comenzar a decir cosas irreverentes, a hacer cosas que se saquen de tono porque nuestro tiempo aquí como seres vivos es cortísimo y, cuanto más lo disfrutemos y menos rayadas mentales, mejor. Hay que vivir la vida y dejar vivir.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos