La caída de viajeros nacionales lastra el arranque del verano turístico en Álava

Turistas con sus maletas en la estación de autobuses de Vitoria. /Jesús Andrade
Turistas con sus maletas en la estación de autobuses de Vitoria. / Jesús Andrade

Aunque el número de visitantes extranjeros aumentó en un 4,3% respecto al mismo mes de 2018, el cómputo global es negativo (-4,2%)

María José Pérez
MARÍA JOSÉ PÉREZ

Junio, el mes en el que arranca el verano, no fue bueno para el turismo en Álava. El número de visitantes descendió en un 4,2% con respecto al mismo periodo del año pasado. La caída resultó especialmente notable en el apartado de viajeros nacionales (-7,8%), que no pudo verse compensada por la cifras positivas que ofrece el número de turistas llegados desde otros países. Esta creció en un 4,3% hasta situarse en los 12.251, según los datos facilitados ayer por el Eustat. La entrada de 37.617 personas durante el sexto mes del año dejó en los establecimientos hoteleros del territorio 68.131 pernoctaciones, lo que significa un 3,7% menos que en el mismo periodo de 2018. Sólo la estancia media es ligeramente mejor, dado que pasó de 1,80 días por visitante a 1,81.

Dentro de un mes con cifras a la baja, la celebración del Azkena Rock Festival, los días 21 y 22, dejó un buen dato de ocupación en los hoteles, especialmente de la capital, que registraron una subida del 3,6% con respecto a la anterior edición del certamen hasta llegar al 92%. La entrada de viajeros fue de 2.447 personas (un 6,3% más que en 2018) y el número de pernoctaciones, de 5.398 (5,3% más que en junio del año pasado).

A pesar de los números 'en rojo', «junio no fue una catástrofe», advierte Gema Guillerna, directora del hotel NH Canciller Ayala. «No fue lo que estábamos esperando», admite, pero le encuentra una justificación. En 2018 hubo en la ciudad «algún congreso y diversos eventos de empresa que este año no se han dado». Sin embargo, avisa «ahora en julio está el congreso de psicología y se notará en el balance del mes».

De hecho, avanza, «julio se está comportando un poco mejor» que en el año anterior. Por ejemplo, «la semana pasada fue muy buena» y la segunda, con la celebración del Ironman, fue «espectacular. No sólo para los hoteles, le da una visibilidad a la ciudad importantísima. Hay que cuidarlo bien», advierte Guillerna. De momento, el balance del primer semestre del año refleja que han llegado a Álava 6.107 viajeros menos (186.992 frente a 193.099) que en el mismo periodo de 2019 (una caída del 3,16%). Sin embargo, se han quedado más tiempo de media, ya que las pernoctaciones aumentan en un 1,24% (4.294) pasando de 344.966 a 349.260.

En el primer semestre del año llegaron menos personas, pero subieron las pernoctaciones

Si Álava fue el único de los tres territorios vascos que registró cifras a la baja en el pasado mes de junio en los hoteles, en las casas rurales y agroturismos el balance fue positivo (9,5%) en entrada de viajeros frente a la caída de Bizkaia (-10.3%) y Gipuzkoa (-2,8%). Las noches de alojamiento todavía deparan cifras de mayor aumento, con un crecimiento del 19,1%. Así, el número de visitantes fue de 3.652 y el de pernoctaciones de 6.771, lo que depara una estancia media de 1,85 noches por persona (1,71 en 2018).

Las reservas, cada vez más a última hora

Desde hace tiempo, los responsables de los hoteles de Vitoria vienen detectando que los turistas cada vez dejan sus reservas para más tarde, salvo en los casos puntuales en los que puede haber problemas de plazas. Esta tónica se mantuvo en junio y julio. «Nuestra venta no suele ser muy anticipada», reconoce Gema Guillerna, directora del NH. «Hay mucho viajero de última hora», como por ejemplo este pasado fin de semana «cuando parecía que iba a estar flojo y casi llenamos». De momento, para agosto «va lento», pero confía en ese tirón del último instante.