Este contenido es exclusivo para suscriptores

Tu suscripción anual por 59,40€ al año. ¡Últimos días! para llevarte un lote de productos Ortiz

logo-correo-on2.svg
Acceso ilimitadoNuevas secciones y más contenidosNueva app exclusiva sin publicidadInteractúa con los periodistasNuevas newsletters de autorOfertas y eventos exclusivos

Álava busca el rostro del dolor

El actor Mateo Aguirrezábal sufre un fuerte pinchazo. La cámara le graba antes, durante el momento de más dolor y después. /Jesús Andrade
El actor Mateo Aguirrezábal sufre un fuerte pinchazo. La cámara le graba antes, durante el momento de más dolor y después. / Jesús Andrade

Un estudio pionero de Txagorritxu pretende medir la intensidad del daño físico para averiguar cómo sufren las personas que no se pueden comunicar

Rosa Cancho
ROSA CANCHO

Usted se pilla ahora mismo un dedo con una puerta. Además de emitir un alarido, su rostro se contraerá. Fruncirá el ceño, apretará los labios, arrugará la nariz o cerrará fuertemente los ojos. O todo ello a la vez. Expresará dolor intenso. Hasta 74 puntos faciales pueden intervernir en ese proceso. ¿Les ocurre lo mismo a una persona que está en coma, a una que padece una grave demencia o a un bebé prematuro? Sí, pero la diferencia es que ellos no pueden decirle a su médico o enfermera cuánto les duele. Dos especialistas alaveses se proponen ayudarles y buscan la manera de medir la intensidad de ese sufrimiento que se refleja en el rostro de manera objetiva y mediante el uso de las nuevas tecnologías. La primera fase de su estudio ya ha concluido. Se han estudiado las caras de más de 80 pacientes voluntarios del Hospital Psiquiátrico y la Unidad del Dolor de la OSI Araba, con sede en Txagorritxu, y sus expresiones se han convertido en algoritmos.

Temas

Álava