Aena acometerá la primera gran reforma de la terminal de Foronda en casi 40 años

Pescado y marisco comenzarán a llegar a Foronda en la bodega del avión diario Tánger-Vitoria que opera DHL./I. Onandia
Pescado y marisco comenzarán a llegar a Foronda en la bodega del avión diario Tánger-Vitoria que opera DHL. / I. Onandia

Con una proyección de 150.000 pasajeros para este 2018, el edificio será transformado con una nueva cubierta más alta y permeable a la luz natural

SALVADOR ARROYO

84.261 usuarios en 2017 y una proyección cercana a los 150.000 cuando se cierre el actual ejercicio si se toma como referencia que entre enero y abril han pasado ya 49.916 personas por este aeropuerto. Son los datos que sustentan lo que hoy Aena asume como un axioma: la terminal de pasajeros de Foronda necesita una modernización urgente. Y será la primera de calado a la que se enfrente en sus casi 40 años de historia, en la que apenas ha sufrido algunos retoques en su principal estancia, un pabellón de 1.600 metros cuadrados que se construyó como 'provisional' pero que pronto dejó de serlo.

«En la red Aena no podemos tener una terminal como ésta». Esa es la reflexión en voz alta que se atribuye a Jaime García-Legaz, presidente y consejero delegado de la sociedad gestora de la red aeroportuaria. Fue su primera reacción nada más acceder al interior del edificio. Y no hace mucho tiempo, el pasado 23 de abril. «Necesita una modernización relevante para adaptarla a la España de 2018», reconoció públicamente después. Aena dice estar trabajando para recabar toda la información que le permita redactar un proyecto de transformación que se califica de «importante». El nuevo edificio partirá de la carcasa ya construida y tendrá, al menos, una cubierta más alta y más permeable a la luz natural.

Javier de Andrés, delegado del Gobierno en el País Vasco, insistió ayer en estas ideas genéricas durante una visita al Puesto de Inspección Fronterizo (PIF), el punto de entrada de mercancías perecederas que Foronda ha recobrado tras cinco años de parón. «Habrá más luz del exterior mediante la elevación de los techos», dijo. La obra tendrá cierta complejidad para coexistir con el tráfico diario de pasajeros, puesto que las estructuras centrales de servicios como el aire acondicionado o la electricidad se encuentran en el centro de esa cubierta.

Parte del coste se sufragará con el fondo que el plan de inversiones de Aena tiene estipulado para Foronda hasta 2021. Una reserva de 9,5 millones de la que ya se han descontado 4,2 para la mejora de pavimento y cimentación de más de 50.000 metros cuadrados de plataformas en zona aire (áreas de estacionamiento y carga y descarga de los aviones). No se descarta, en cualquier caso, una inyección extraordinaria, sostienen desde Aena.

El PNV la ha pedido como peaje para apoyar los presupuestos: 3,5 millones de euros entre este año y 2019 dentro de una misma enmienda conjunta con el H-24 ya aceptada por Madrid. De Andrés subraya que esa ampliación horaria será «fruto de la negociación con los sindicatos. Aena está trabajando ya en una solución». Todo apunta al refuerzo de la actual plantilla con al menos siete trabajadores más -un nuevo turno estable cuyo coste se estipula en 300.000 euros anuales-.

El PIF, cinco años después

La reforma de la terminal y el H-24 colmarán las exigencias más urgentes de Álava. Porque la tercera petición de la lista, el Puesto de Inspección Fronterizo, ya es una realidad. El recinto recibirá en poco más de una semana los primeros cargamentos de pescado y marisco procedente de Marruecos en el vuelo diario de DHL Tánger-Vitoria de las 21.40 horas.

El PIF cuenta con tres cámaras de refrigeración de entre 40 y 75 metros cúbicos. Equipamientos que se fusionan con distintas estancias destinadas a oficinas, a almacén y la propia sala de inspección. A todos ellos se accede a través de un pasillo de higienización. De habitual, el pescado no esperará más de media hora para pasar esta puerta de entrada al mercado de la UE.