Absuelven al gerente de un gimnasio de Vitoria acusado de abusar de una clienta durante un masaje

Personas ajenas a la información salen del Palacio de Justicia. /I. A.
Personas ajenas a la información salen del Palacio de Justicia. / I. A.

La denunciante aseguró que los hechos se produjeron el 18 de agosto del año pasado, pese a que ese día no accedió a la instalación

David González
DAVID GONZÁLEZ

El gerente de un gimnasio familiar de la capital alavesa ha sido absuelto de los cargos de abuso sexual a una clienta. Ésta le acusó de introducirle varios dedos en la vagina, a parte de hacerle otros tocamientos, durante un masaje supuestamente desarrollado el 18 de agosto del año pasado. Sin embargo, para los tres magistrados de la Audiencia Provincial de Álava no existen evidencias suficientes.

En la vista oral, finalizada el lunes de la pasada semana, la supuesta víctima, una joven que estudia en el extranjero, relató el incidente ocurrido sin testigo. Su madre declaró que el procesado le reconoció los tocamientos días más tarde. Según ella, su ex y padre de la denunciante estuvo presente. Pero este hombre no acudió a declarar.

El tribunal remarca en su sentencia, a la que ha tenido acceso en exclusiva este periódico, que no existe prueba alguna de que el 18 de agosto la chica ni siquiera estuviera en el gimnasio. Para acceder al interior debe pasarse una tarjeta personalizada por un torno. La joven aseguró que tras el incidente, presuntamente ocurrido en una sala junto a la recepción, entró al vestuario y se duchó. Pero un perito determinó que su última visita se produjo dos días antes. El 16 de agosto.

Hasta cuatro clientes habituales declararon que jamás vieron al acusado dar masajes. El encargado de este cometido explicó que el 18 tuvo una sesión dos horas después del supuesto abuso, fijado por la joven «a partir de las 13.00 horas». Él accedió a la sala «sobre las dos y cuarto». Estaba «como la había dejado el día anterior».

Bronca por comer dentro

El gerente, quien siempre defendió su inocencia, ya achacó en su declaración que la joven le denunció por haberla reprendido días antes «por comer en el vestíbulo del gimnasio» tras decirle su mujer que «olía a vómito en el vestuario». En la última jornada del juicio, el fiscal ya rebajó su petición de cinco a cuatro años.

La defensa de este hombre estudia ahora si solicitar el procesamiento de la joven y de su madre por falso testimonio.

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