Los abogados alaveses estudian cómo responder ante el maltrato animal

Negar la alimentación a los animales también puede tener consecuencias penales. /E. C.
Negar la alimentación a los animales también puede tener consecuencias penales. / E. C.

El colegio de Abogacía Alavés reúne a jueces, abogados y ertzainas en una jornada para conocer cómo abordar violencia contra los animales

Judith Romero
JUDITH ROMERO

Las condenas por maltrato animal no han dejado de aumentar en los úlitmos años. Así lo demuestran las memorias de la Fiscalía General del Estado, y esta realidad está teniendo su reflejo en el mundo de la judicatura. Hasta 25 de los 83 colegios de abogados del país cuentan ya con una comisión especial para tratar la violencia contra los animales, y los abogados alaveses también han detectado un aumento de casos en los últimos años. «Llegan clientes como pastores que se sorprenden al verse citados por acciones que hasta ahora hacían en el pueblo, y tenemos que tomar conciencia de su gravedad», expresó ayer Susana Sucunza, de la junta del gobierno del Colegio de Abogacía de Álava, en el marco de la jornada 'Violencia, maltrato animal y respuestas del derecho penal', celebrada a petición de varios colegiados.

María González Lacabex, fundadora de Animalex, el primer despacho dedicado exclusivamente al mundo animal, animó a la judicatura alavesa a crear sus propios grupos de trabajo dentro de los colegios para afrontar estos casos. «Hay una constatación científica del vínculo que existe entre el maltrato a los animales y la violencia ejercida a los seres humanos, y el derecho es el reflejo del cambio social y debe evolucionar», expresó González. En el colegio de Abogados de Bizkaia han constatado que el maltrato animal «no deja indiferente a nadie». «Provoca una firme oposición o un gran apoyo, y en los últimos años estamos asistiendo a una explosión legislativa en el desarrollo de su normativa», recordó González sin dejar de referirse al ámbito internacional o a la Unión Europea.

Tras el derecho animal se encuentran varias consideraciones éticas, entre ellas la constatación científica de que los animales tienen la capacidad de sentir. «El BOE tiene ya varios códigos de protección y bienestar animal, un buen indicador de que estamos ante una disciplina jurídica, y tratarla desde los Colegios la pone en valor», animó González, quien afirmó que le consta un interés por esta materia entre los colegiados alaveses. «Sería interesante actuar juntos por la legislación animal en el País vasco», propuso.

Relación con la violencia a humanos

Estela Díaz, doctora en Economía e investigadora de la Universidad Pontificia de Comillas, compartió su investigación sobre la relación del maltrato animal con la violencia contra los seres humanos. «Los animales merecen ser protegidos y en ocasiones el maltrato animal, el infantil y el de género suceden de forma simultánea, por lo que al proteger al animal también ayudamos a las personas», recordó Díaz. En su investigación realizada en Ecuador detectó que, en los casos de maltrato animal, a menudo concurren también casos de maltrato hacia las personas. Algunos colegiados propusieron ayer que, al atender a las víctimas de violencia de género, se les pregunte si han presenciado situaciones de violencia animal en su entorno. «Muchas mujeres aseguran que esta pregunta no se les hace o , en caso de formularse, se acompaña de '¿Has visto a tu pareja romper alguna cosa?' Pero son dos cuestiones totalmente diferentes», señaló Díaz. Asímismo, se señaló la necesidad de colaborar con los Colegios de Veterinarios para la elaboración de protocolos de detección en las consultas.