«Somos de los peores países de Europa en cuanto a políticas nutricionales»

«La comida más importante del día para un español es... la comida», sostiene el nutricionista./
«La comida más importante del día para un español es... la comida», sostiene el nutricionista.

El autor del libro 'Mi dieta cojea' ofrece hoy en el Aula de Cultura una charla en la que desmontará los mitos sobre alimentación más extendidos

SARA LÓPEZ DE PARIZA

Hay que tomar menos grasa, el desayuno es la comida más importante del día, debemos hacer cinco ingestas diarias y los hidratos de carbono engordan por la noche. ¿Cuántas veces han escuchado estos mantras alimentarios? Pues según el dietista-nutricionista Aitor Sánchez (Albacete, 1988) son todos falsos. En su blog 'Mi dieta cojea', ahora convertido el libro, lleva desmintiendo estos mitos junto a muchos otros desde 2011. Sánchez presenta hoy su obra en el Aula de Cultura de EL CORREO (Casa de Cultura Ignacio Aldecoa) a las 20.00 horas.

Hace ya seis años que abrió su blog sobre nutrición, ¿qué le impulsó a ello?

Lo empecé a modo de denuncia porque la información alimentaria era muy escasa. Comencé a divulgar en mis círculos más cercanos y luego me di cuenta de que no se podía quedar ahí, quería hacer un formato más abierto y me serví del blog. Por un lado, denuncio la desinformación sobre alimentación y mi otro campo de batalla es cómo estamos expuestos a la manipulación y lo vulnerables que somos a la publicidad de la industria alimentaria.

LAS CLAVES

Sentido común «Para comer bien no hacen falta semillas ni cosas ecológicas, se trata de no ingerir basura alimentaria»
Un problema difícil «Estamos a la cabeza en obesidad infantil, rodeados de buenos ejemplos como Portugal»
Equilibrio «En el desayuno no hay que hacer una gran ingesta y menos darles a los niños 70 gramos de azúcar»

¿Quiénes le siguen?

Escribo para un público general, para personas que se interesan sobre alimentación y no buscan la información convencional que muchas veces no aporta nada, y también me siguen sanitarios y científicos que no han tenido una buena formación.

¿Cuáles son los mitos alimentarios más extendidos en nuestro país?

Que necesariamente hay que hacer cinco comidas al día, que el desayuno es la comida más importante, que los niños necesitan azúcar, que hay que comer carne obligatoriamente o que si no tomas lácteos vas a tener problemas en los huesos. Son mitos que no tienen discusión científica pero que llevamos escuchando toda la vida, es muy complicado luchar contra eso.

¿Me está diciendo que el desayuno no es la comida más importante y que no hay que hacer cinco ingestas diarias?

La comida más importante del día en el contexto español es la comida, y la segunda más importante, la cena. El desayuno es la ingesta menos importante, venimos de una cena y no hemos gastado prácticamente nada durmiendo, por lo que no hay que hacer una gran ingesta y muchísimo menos darles a los niños 70 gramos de azúcar antes de que salgan por la puerta. Respecto al otro mito, simplemente hay que hacer las comidas que te permitan estar sano.

«Gran problema sanitario»

Respecto a las consecuencias de ese desconocimiento, ¿cuáles son las más graves?

La mala dieta, que es la responsable de las enfermedades no transmisibles que vivimos. Tenemos un gran problema de obesidad, pero es especialmente grave es en los niños. No somos conscientes del gran problema sanitario al que nos tendremos que enfrentar en unos años y somos de los países europeos que peores medidas está tomando para combatir la obesidad.

Entonces, ¿la culpa es del Gobierno?

Lo cierto es que las políticas de salud pública abarcan el precio de los alimentos insanos, los sanos, la inexistencia de dietistas-nutricionistas en la sanidad pública o la falta de control de la publicidad infantil. Por otro lado, hay una oferta de actividad física cara y que no es libre, pocos parques, máquinas de 'vending' en los institutos y en los hospitales

¿Tan mal estamos en comparación con otros países del entorno?

Sí, somos de los peores países de Europa en cuanto a medidas políticas y estamos rodeados de buenos ejemplos. Portugal, por ejemplo, tiene una magnífica oferta de menús de restauración; en Holanda se están tomando medidas para fomentar las técnicas de cocina de los niños y se han prohibido las máquinas 'vending'; y en los países escandinavos tienen controlada la publicidad alimentaria y en los supermercados regalan fruta a las familias que van a comprar con niños. Lo estamos haciendo todo mal y la consecuencia es estar a la cabeza europea de obesidad infantil.

En el extremo opuesto, ¿hay una tendencia hacia la obsesión por una alimentación saludable?

Así es, hay un trastorno de la conducta alimentaria llamado ortorexia que sufren quienes piensan demasiado en su alimentación. Esto empieza a ser un problema cuando cambias demasiado tu rutina y comprometes tu vida social por comer sano. Para comer bien no hacen falta semillas de chía, bayas de goji ni cosas ecológicas, se trata de no ingerir basura alimentaria.