Otra avería paraliza el ascensor del Casco Viejo tres días después de su arreglo

Una vecina sube por las escaleras, mientras el ascensor permanece precintado./
Una vecina sube por las escaleras, mientras el ascensor permanece precintado.

Tres personas tuvieron que ser rescatadas por la Policía Local en la noche del sábado en un nuevo incidente que deja sin servicio el elevador

ANDER CARAZOVitoria

Los vecinos de Vitoria sólo han tenido tres días para disfrutar del ascensor que conecta la calle Correría y la plaza de Santa María porque el fin de semana dejó de funcionar. El sábado por la noche, la Policía Local tuvo que rescatar del interior del elevador a tres jóvenes, cuando éste se paró de manera repentina y por causas que aún se desconocen. Una nueva avería que ayer estaban analizando los técnicos de la empresa de mantenimiento para conocer su alcance y saber si se necesitan nuevas piezas, lo cual podría suponer un nuevo parón de tres meses hasta que se reciban.

AL DETALLE

Febrero de 2014. Se inauguran las rampas del cantón del Seminario y hay que esperar tres meses más para que entre en funcionamiento el ascensor que conecta la calle Correría con la plaza de Santa María.
Incidentes. Las bajas temperaturas o los actos vandálicos han provocado que las rampas hayan dejado de funcionar.
Espera. En el caso del ascensor, el Ayuntamiento de Vitoria alega que no se pueden tener piezas en stock y que tardan tres meses en recibirse.

El ascensor que ha recibido premios de carácter internacional por conseguir adaptarse al contexto arquitectónico de la zona medieval de la ciudad suma así el enésimo percance en sus tres años de vida, de los que gran parte ha estado sin servicio. Se presentó como un moderno método de acceso para las personas más mayores al centro de salud del Casco Viejo, en Correría, pero inevitablemente han tenido que utilizar la rampa original o bajar las numerosas escaleras por los percances. Los vecinos del barrio han criticado en numerosas ocasiones esta situación y han recriminado la actitud de los «desaprensivos» que ejecutan los actos vandálicos.

De momento, se desconocen las razones exactas del último incidente. Portavoces municipales subrayan que es «muy difícil» que se haya roto desde dentro, por lo cual se descarta que los autores fuesen los jóvenes que se quedaron atrapados en su interior. Además, estos vivieron momentos de agobio el sábado por la noche, ya que la Guardia urbana tuvo que contactar con los operarios de mantenimiento del ascensor para que les rescatase.

Sin piezas en stock

El gran problema del elevador es que cada vez que se estropea y se necesitan recambios hay que esperar una media de tres meses hasta recibirlos. Desde el Consistorio de la capital alavesa destacan que es imposible tener en stock las piezas porque no están «estandarizadas».

Es más, la anterior reparación aún no se había completado del todo porque en la zona alta se han colocado varias láminas de metal a la espera de que se reciban las hojas de cristal a finales de mes.

Con el objetivo de evitar nuevos altercados, los departamentos municipales de Urbanismo y Seguridad Ciudadana están estudiando incrementar la vigilancia en la zona. De momento, se han planteado las opciones de nuevas cámaras e incluso aumentar la presencia de agentes de la Policía Local en las inmediaciones del elevador que conecta la calle Correría con la plaza de Santa María.