El Ayuntamiento descarta eliminar el carril bici de Gorbea pese a las críticas

Tramo reservado para bicicletas en la calle Gorbea. /
Tramo reservado para bicicletas en la calle Gorbea.

Los comerciantes alertan de la «inseguridad» de este tramo y achacan los «constantes atascos» en la zona al área reservada a los ciclistas

DANIEL GONZÁLEZ

A través de los escaparates de sus tiendas los comerciantes de la calle Gorbea son testigos a diario de los problemas de tráfico que se registran en esta arteria. Filas de coches desde Basoa hasta el giro en Beato Tomás de Zumárraga, sustos con los ciclistas a la hora de salir del aparcamiento paralelo al bidegorri Por eso ayer representantes de este colectivo acudieron al Ayuntamiento en busca de una solución a los problemas que genera, a su juicio, que uno de los dos carriles de la calzada esté reservado a las bicis.

Pero su intervención se topó con la negativa del concejal de Espacio Público, Iñaki Prusilla, a plantear la eliminación del carril bici. «Si se nos reclama que el espacio ganado al coche se le devuelva al coche, desde el equipo de gobierno no tenemos ese objetivo», zanjó tras mostrarse abierto a estudiar otras fórmulas que solventen esta problemática.

Minutos antes el portavoz de este colectivo, Txema Alonso, recordaba cómo a 40 metros de Gorbea existen los carriles bici de la Avenida Gasteiz, «muy utilizados a diario» y cuyo diseño «protegido para el ciclista, que va separado del peatón» los convierten en una opción segura «que utilizan de 8 a 10 ciclistas por minuto». El mismo análisis en el bidegorri de su calle se traduce en que «el tránsito de ciclistas es de uno o dos cada veinte minutos», ya que «en muchas ocasiones se utiliza la acera para realizar este trayecto». ¿La razón? Los propios comerciantes les preguntaron, «y en todos los casos dijeron que no se fían de este carril, y que han tenido varios sustos con vehículos que no pueden verles con claridad al salir del aparcamiento».

Colas que dan la vuelta

De ahí que Alonso pusiera sobre la mesa «que se elimine este carril en contradirección por su peligrosidad y porque está infrautilizado». Como alternativa defendió el uso de los de la Avenida. Pero además valoró que disponer sólo de un carril para vehículos «genera atascos increíbles en esta calle» a los que influye también el semáforo de Beato Tomás de Zumárraga en su cruce con la Avenida. «Hay momentos del día en los que las colas dan la vuelta por Ramiro de Maeztu, y en Gorbea han llegado hasta la calle Basoa, porque pasa grandes tiempos en rojo».

Todo ello habría influido en una menor afluencia de clientes en esta arteria comercial, pero también ha generado «bastantes incidentes a la hora de sacar los coches, con sustos y frenazos». Por ello al conocer la negativa de Prusilla pidieron que, al menos, se permita usar este carril bici para aquellos vehículos que van a girar hacia la calle Badaya o el resto de confluencias. Además requirieron mejoras en la OTA comercial y el regreso de las paradas del autobús urbano a Gorbea.

Aspectos que Prusilla se comprometió a analizar, aunque sí abogó por que se compartan las calzadas «y se desincentive el uso del vehículo privado. Pedir que se elimine un carril bici es precisamente todo lo contrario. El Ayuntamiento no prevé la eliminación de carriles bicis o de espacios que vayan a usar las bicicletas», defendió, achacando los atascos al uso de los vehículos privados. Aun así, apostó por debatir técnicamente con los comerciantes estos temas de movilidad.

 

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