El Correo

Hodei decidió adelantar su llegada

Hodei Caldero, juntos con sus padres en el Hospital de Txagorritxu.
Hodei Caldero, juntos con sus padres en el Hospital de Txagorritxu. / Rafa Gutiérrez
  • El primer bebé de Álava en 2017 nace a las 4.30 horas después de que sus padres tuviesen que volver a Vitoria desde Anúcita con mucha premura

El reloj marcaba las 2.30 horas cuando Ekaitz Caldero y Nagore Bergaz pusieron rumbo a uno de los dormitorios de la casa que tienen los padres de ella en el pueblo de Anúcita, junto a Pobes. Tras la cena, las uvas y la típica charla de sobremesa tocaba descansar. «Apagué la luz para dormir y de repente me dice mi mujer: ‘Espera, espera dala otra vez’. Dos horas después, a las cuatro y media, Hodei ya estaba aquí», relataba ayer el orgulloso padre de Hodei, el primer bebé nacido en Álava durante 2017. El pequeño, sin embargo, dormía de manera plácida sobre el pecho de su madre. Ni las incesantes visitas ni el ruido de las fotografías consiguieron romper su sueño. «Se le ve feliz», agregaba ella con una imborrable sonrisa en su rostro.

Hodei decidió adelantar su llegada. Se le esperaba para finales de la próxima semana y, por eso, este matrimonio residente en el barrio de Zabalgana no dudó en pasar la última noche del año en Ribera Alta. «Cuando íbamos hacia allí, me fijé en que las nubes empezaban a cubrir el paisaje tras varias noches con el cielo totalmente despejado, y por eso se me pasó por la cabeza la posibilidad de que el pequeño nos diese la sorpresa. Así fue», comentaba Ekaitz, funcionario de 35 años. «Cogimos el coche y menos mal que vinimos directamente a Txagorritxu. En menos de una hora, todo se había resuelto para bien», señalaba Nagore, de 36 y que en la actualidad se encuentra en situación de desempleo.

Recién llegado al mundo, Hodei ya es un auténtico velocista. Junto a su madre había ingresadas otras dos mujeres con contracciones, pero él se apresuró para ser el primer alavés del año. «La ventaja es que siempre va a ser el más mayor de la clase», indicaban ambos ante un bebé que al nacer pesó 2,960 kilogramos. «Estas cosas no las buscas, pero la verdad es que hace mucha ilusión. Cuando sea mayor podremos mostrarle cómo fue el protagonista del primer día de 2017», afirmaba la orgullosa ama que, pese al cansancio de la larga noche, observaba maravillada a su niño. «Además, mi madre podrá ver a su nieto, pese a que aún esté en Canarias», sumaba el aita.

Hoy, la Asociación de Panaderías de Álava les obsequiará con la primera de las 365 barras que recibirá la familia Caldero-Bergaz durante su primer año de vida. «Serán bienvenidas, somos muy paneros», destacaban.

Mikele, la primera

Sin embargo, el título del primer bebé vasco en 2017 fue para una vizcaína. Adele dio a luz a Mikele a las 0.30 horas en el hospital de Cruces (Barakaldo), que pesó 2,840 kilogramos en un parto que se desarrolló con normalidad. La pequeña ha recibido el nombre como homenaje a su abuelo paterno, que se llamaba Mikel y que recientemente ha fallecido.

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