Alertan de la presencia en Álava de un grupo especializado en hurtos mediante el 'abrazo solidario'

Durante el mes de junio la Ertzaintza tramitó un total de 31 denuncias en el conjunto del territorio

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Durante el pasado mes de junio, la Ertzaintza tramitó un total de 31 denuncias en el conjunto del territorio de Araba por sustracciones a personas de edad avanzada por el método del 'abrazo solidario'. Las víctimas fueron abordadas en la vía pública, sobre todo por mujeres jóvenes que, tras solicitar algún tipo de información, les mostraban su agradecimiento mediante un abrazo. En ese momento, aprovechaban para sustraer al descuido las joyas o las carteras. En algunas ocasiones, los asaltos se han perpetrado a bordo de vehículos, conducidos por varones, llegando a utilizar la fuerza para consumar el robo. La Ertzaintza considera que se trata de una banda itinerante, especializada en este tipo de delitos, habiendo sido identificados ya parte de sus componentes.

Con el inicio del periodo estival, la Ertzaintza ha detectado un incremento de los hurtos por medio del abrazo solidario registrados tanto en Gasteiz como en diferentes localidades alavesas, entre ellas Elburgo, Legutio, Lapuebla de Labarca, Laudio, Amurrio y Zuia. En total se han contabilizado 31 sustracciones en el pasado mes de junio. El método utilizado en la mayoría de los casos consiste en acceder físicamente a la víctima solicitándole ayuda para localizar una dirección o la búsqueda de algún establecimiento público -hospitales, iglesias, etc- y seguidamente mostrar su agradecimiento para apoderarse de aquellos objetos de valor visibles, como joyas, relojes o incluso carteras.

Dentro de este modus genérico, se pueden establecer dos variantes: el abrazo simple practicado por una única persona aunque en realidad va acompañada discretamente por otras para su protección y facilitar la huida. En este caso, se han llegado a realizar propuestas de índole sexual para acercarse más a las víctimas por medio de caricias para hurtar cadenas o medallas o incluso sujetarles la mano para extraer el reloj o anillos. La segunda fórmula, con la utilización de un vehículo. Aquí intervienen más autores, normalmente con un varón al volante. Tras elegir a la víctima, a la que consiguen atraer hasta el coche, le sustraen sus pertenencias al descuido desde la propia ventanilla o alguna de sus ocupantes se baja para simular su agradecimiento por la supuesta ayuda facilitada. También se han dado situaciones de tirones violentos.

Víctimas de edad avanzada y zonas no muy transitadas

Los asaltos se han registrado en localidades o barrios de la capital alavesa situados en zonas no excesivamente transitadas y con rápidas vías de huida. En relación a los pueblos, en puntos cercanos a carreteras que comunican Araba con Bizkaia como la N-622/AP-68 y la N-240. Dentro de la capital alavesa, en barrios del extrarradio y coincidentes con un mayor envejecimiento de la población.

En este sentido, cabe destacar que la totalidad de las víctimas son personas de edad avanzada que, en principio, son más vulnerables y les van a ofrecer una menor resistencia en caso de percatarse del hurto. Además, son seleccionadas por portar joyas en lugares visibles, colgantes o collares en el cuello, pulseras y relojes en muñecas y anillos en los dedos.

En relación a la autoría de este tipo de hechos, están protagonizados en su mayoría por mujeres jóvenes, normalmente de baja estatura y complexión fuerte. Las indagaciones practicadas por la Ertzaintza han podido establecer que se trata de un grupo especializado en estos hurtos y de carácter itinerante. De esta forma, varios de sus componentes ?al menos 8 mujeres- ya han sido identificadas y se han tramitado las correspondientes diligencias policiales. Alguna de ellas cuenta con antecedentes por delitos de esta índole llevados a cabo en los tres territorios de la C.A.E.

Una de éstas, de 23 años de edad y de nacionalidad rumana, fue identificada como presunta autora de la sustracción de una cadena de oro a un hombre el pasado día 20 en el barrio de Judimendi. En esa ocasión, utilizó la variante de ofrecimiento de favores sexuales para acercarse a la víctima y apoderarse de dicha alhaja.

La Ertzaintza quiere alertar a la ciudadanía para concienciar a las víctimas potenciales, normalmente personas mayores de 70 años, de desconfiar de este tipo de muestras efusivas de agradecimiento llevados a cabo por gente desconocida. En la mayoría de las ocasiones el daño ha sido más sentimental que económico. En menor medida han llegado utilizar la violencia para consumar las sustracciones, en estos casos las consecuencias pudieran ser de mayor gravedad, al afectar a su autoestima o incluso generar lesiones que afecten a su movilidad.