El Ayuntamiento volverá a poner el radar móvil donde crea necesario

El radar fue hasta 2013 uno de los objetivos de los internautas, que alertaban de su ubicación. /
El radar fue hasta 2013 uno de los objetivos de los internautas, que alertaban de su ubicación.

La Policía Local controla ya varios puntos sin señalizar y el Gabinete Urtaran dice que quiere invertir la recaudación de las multas en mejorar la seguridad vial

IOSU CUETO

La ubicación del polémico Ford Focus gris, convertido en el enemigo número uno de los fitilpadis de Vitoria, volverá en breve a los foros de Internet, a las redes sociales y a los grupos de WhatsApp. La razón es que el Ayuntamiento ha confirmado que su emplazamiento, acotado desde más de dos años a 47 puntos fijos, conocidos y señalizados entre los que rotaba el vehículo, volverá a ser una incógnita para los conductores. Es decir, que la Policía Local podrá colocar el radar de nuevo «en aquellos lugares en los que considere necesario», tal y como confirmó ayer el Gabinete Urtaran, que llevaba más de un mes analizando esta cuestión. No por esperada, la decisión encendió al PP, que volvió a reclamar al PNV «que no oculte» el dispositivo tras denunciar el «claro afán recaudatorio» de los jeltzales. Para contrarrestar las críticas, el concejal de Seguridad Ciudadana, Iñaki Prusilla, replicó que el equipo de gobierno «estudia» la posibilidad de invertir la recaudación derivada de las sanciones del radar móvil «en medidas de mejora de la seguridad del tráfico en la vía pública».

El mapa de las posibles ubicaciones del famoso Focus gris es público desde el 24 de octubre de 2013, cuando el Gabinete Maroto las anunció en cumplimiento de la «promesa» realizada por la entonces edil de Seguridad Ciudadana, Marian Castellanos, en una comisión municipal. Desde aquel día el dispositivo ha rotado por estas plazas, cuya ubicación podía verse en la web municipal y que, además, estaban señalizadas con pintura.

«Evitar accidentes»

Por eso mismo, el edil del PP Alfredo Iturricha preguntó ayer por esta cuestión a Prusilla, nuevo concejal de Seguridad Ciudadana tras la marcha de Borja Belandia. El edil del PNV apostó por «flexibilizar» la ubicación del radar «con el único objetivo de evitar accidentes». Mantener las localizaciones permanentes, avisó, es una medida «que no previene» la siniestralidad porque «se estaba transmitiendo la idea de que no importaba superar el límite permitido en el resto de las calles de la ciudad». Según explicó, la Policía Local controló la velocidad en el Alto de Armentia con un aforador a petición de los vecinos y el 45,76% de los coches que entraban a Vitoria lo hacían a más de 50 km/h. De ellos, el 11,46% superaba los 61 km/h. A la vista de estos datos, se decidió realizar «una campaña especial de control» en la zona con el radar móvil y también se controlaron «otras vías» del casco urbano que no detalló pero que fuentes policiales relacionan con los accesos a Vitoria por el Sur. «Paulatinamente, se irá colocando el vehículo radar en aquellos lugares en los que se considere necesario, en función del riesgo y de las infracciones detectadas», zanjó.

El PP lamentó esta decisión, que relacionó con que las sanciones del dispositivo móvil han bajado «considerablemente», un 20%. Han pasado de 15.902 multas en 2014 a 12.797 en 2015. Además, Iturricha recordó que las denuncias pueden oscilar entre los 100 y los 500 euros y que la vuelta del factor sorpresa las incrementará a partir de ahora.