Euskotren licita ahora las obras para hacer accesibles 21 marquesinas del tranvía

Miembros de Eginaren Eginez durante la rueda de prensa que dieron en julio de 2013/
Miembros de Eginaren Eginez durante la rueda de prensa que dieron en julio de 2013

El Tribunal Superior del País Vasco obligó en 2013 a modificar buena parte de las paradas, lo que supondrá un desembolso de 208.000 euros

ALBERTO CANTO

Siete años después de que el tranvía comenzara a rodar por las calles de Vitoria y dos desde que se publicara la sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. Es el tiempo que ha tardado Euskotren en asumir que buena parte de las marquesinas del metro ligero no cumplen con la Ley de Accesibilidad. En concreto, son veintiuna las paradas en los tres ramales hasta Honduras, Abetxuko e Ibaiondo hay veintinueve que deben ser modificadas.

Euskotren, a través del Ente Público Red Ferroviaria Vasca-Euskal Trenbidea Sarea, encargada de construir las infraestructuras ferroviarias, ha licitado ahora las obras por importe de 208.816 euros, IVA aparte, para dar cumplimiento a la sentencia que tiene en su poder desde julio de 2013. Así se lo hizo saber Ana Oregi, consejera de Medio Ambiente y Política Territorial, a la parlamentaria de EH Bildu Marian Beitialarrangoitia en respuesta, por escrito, a diferentes preguntas formuladas sobre la infraestructura vitoriana.

De esta forma la empresa tranviaria cumple con la sentencia judicial en un conflicto que comenzó en 2008, poco antes de que el 22 de diciembre se inaugurara el metro ligero en la capital alavesa. El colectivo de personas con discapacidad física, Eginaren Eginez, ya advirtió entonces al Gobierno vasco de que buena parte de las marquesinas no eran aptas para acceder con una silla de ruedas. La ley establece que se debe dejar un espacio de paso de al menos 1,80 metros, una distancia que no se cumple en veintiuna de ellas.

Sin embargo, a la vista de que el Ejecutivo autonómico hacía caso omiso a sus peticiones, Eginaren Eginez acudió a la vía judicial para exigir el cumplimiento de la normativa de accesibilidad. En julio de 2010, el Juzgado de lo Contencioso Administrativo no consideró necesario paralizar las obras del metro ligero, como demandaba la asociación, que interpuso la denuncia en diciembre de 2008, pocos días antes de que los convoyes comenzarán a circular.

Ante la negativa del Contencioso, el colectivo de discapacitados planteó un recurso ante el Tribunal Superior vasco, que en julio de 2013 les dio la razón. El Alto Tribunal obliga a Euskal Trebidea Sarea "a la realización de las obras y modificaciones necesarias para la adaptación de las paradas y apeaderos a las condiciones de accesibilidad", una tarea que va a acometer en las próximas semanas. El grupo parlamentario de EH Bildu criticó ayer la tardanza de Euskotren en el inicio de los trabajos.

 

Fotos

Vídeos