«Si somos más justos y solidarios, seremos más ricos en todo»

Juan Manuel Esteban/
Juan Manuel Esteban

Juan Manuel Esteban es uno de los impulsores del Clúster Vasco de Ética, presentado ayer en Vitoria con motivo del III Congreso sobre la Guerra

SAIOA ECHEAZARRA

El III Congreso sobre las consecuencias de la Guerra, organizado por la Fundación de Estudios Jurídicos y Sociales y Caja Vital, hizo ayer la presentación pública del Clúster Vasco de Ética. El bilbaíno Juan Manuel Esteban, economista e impulsor de esta alianza que persigue asuntos como "la democracia efectiva o la protección de personas en exclusión", forma parte de ella junto a otros académicos y expertos.

Un clúster es un grupo de empresas del mismo sector que colaboran para lograr beneficios comunes. ¿En qué consiste uno de ética?

Un clúster persigue atacar retos estratégicos del mundo económico, pero en este caso son retos sociales. Al igual que un grupo de empresas, un colectivo de profesionales también puede afrontar retos. Es un tema más de analogía que de copia; no es que estemos creando un clúster económico vasco más, sino que lo mismo puede servir para algo económico que para algo más social. Esta unión se crea en el ánimo de sumar fuerzas, si no sería una asociación que tendría una connotación mucho menos potente. Estrategia más cooperación es la clave.

Diversos profesionales, usted incluido, se han unido ante los "complejos desafíos morales que se presentan en la sociedad". ¿Cuáles?

Hay una serie de retos éticos: la democracia efectiva, la pobreza y la protección de personas en exclusión. También orientar el mercado, puesto que puede resultar injusto o falto de ética, y las migraciones, absolutamente de actualidad. Qué alcance va a tener el impacto de la tecnología en nuestras vidas, el reto de la ecología y el cambio climático o qué significa la guerra en el siglo XXI. Hay un montón de retos que desde el clúster queremos poner sobre el tablero para reflexionar sobre ellos.

¿Qué acciones concretas van a acometer?

Todo clúster lo primero que necesita es una estrategia. La idea inicial es elaborar un plan que marque, de entre toda la problemática, los 2, 3 ó 4 aspectos fundamentales. Los miembros del clúster son personas con solvencia intelectual, en el campo de la filosofía, el académico, etc, que empezarán a trabajar en el ataque de esos retos, ya sea en forma de congresos, jornadas, estudios, publicaciones conjuntas o concienciación sobre estos aspectos vinculados a la marginación o la pobreza, entre otros.

¿Asistimos a una pérdida de valores?

En lo que yo he podido conocer de la sociedad vasca, creo que hay un fondo ético que hace que nuestra sociedad sea más cohesionada, solidaria y en cierto modo más rica, y no hablo de lo material. Es un tema en el que no hay que cejar ni abandonar, siempre hay que seguir intentando mantener ese tono ético, que nos permite ser mas justos, solidarios y si somos más justos y solidarios al final acabaremos siendo también más ricos en lo material y lo inmaterial. Ser éticos al final también resulta inteligente. Por parte del Gobierno vasco se han emprendido grandes pasos como con la Comisión de Ética. Yo he ayudado en la conformación del clúster y diría que los pasos que se han dado son razonables y debemos mantener ese impulso y no decaer, tener siempre el faro ético dentro de las decisiones políticas de Euskadi.

¿Cuál es su análisis de la coyuntura económica? ¿Se está saliendo de la crisis?

Las cifras macroeconómicas, que denotan que el crecimiento en Euskadi anda por el 3%, son verdaderamente muy buenas en cuanto al PIB y otros indicadores. Pero cuando hablamos de paro, de la situación de cada persona y de las familias a las que que esas cifras no les dicen nada, ciertamente es difícil explicar que esas cifras buenas al final tienen que acabar goteando en el conjunto de la economía. Las cifras llevan meses siendo buenas, el tema es que es muy difícil o hace falta tiempo para que eso cale, para que llegue tanto a los bolsillos de la gente como a las cuentas de explotación de pequeñas y medianas empresas. En todo caso, la situación es buena porque al menos el cambio de tendencia se ha producido. Ha habido un punto de inflexión en la economía y parece que vamos hacia una prosperidad que acabará llegando.

¿Qué aconseja a los jóvenes, muchos en paro?

Desde luego les transmito un mensaje de mucho optimismo, que mantengan la cabeza muy abierta y la curiosidad sobre lo que les rodea siempre por encima de todo, y que desde luego no desfallezcan nunca.

¿Cómo ve la precariedad laboral en el colectivo juvenil?

Es un gran problema que seguramente en una parte se irá resolviendo a medida que verdaderamente cale esa recuperación económica de la que estamos hablando. Es cierto que los empresarios a la hora de contratar también se ven en grandes dilemas porque probablemente ellos tienen la necesidad de contratar pero a la vez tienen miedo porque no saben qué puede pasar en un futuro cercano e inmediato. Creo que todo puede ir mejorando paulatinamente a medida que la recuperación vaya calando en pequeñas y medianas empresas.